¡Ya quiere caminar!

Paso a pasito…

¡Qué emoción! Descubrirás que tu bebé ya está listo para dar sus primeros pasos: en cuanto puede se sujeta a cualquier parte y avanza un poco, feliz con sus logros; y cuando menos lo esperes, comenzará a caminar sin ninguna ayuda.

Es alrededor de los 10 meses cuando los bebés empiezan a prepararse para caminar pues ya han desarrollado varias habilidades que les permitirán dar sus primeros pasos como calcular distancias y empujar objetos.

Poco a poco tu bebé tendrá mayor coordinación y equilibrio. Pero por ahora, puede ser que descubras que aunque ya aprendió a pararse, aún no sabe cómo volver a sentarse.

Terreno seguro.

Una de tus tareas será brindarle un espacio en el que se pueda mover con libertad y seguridad. Pon fuera de su alcance cables, carpetas y objetos pequeños, recubre las esquinas y no olvides poner protección en las escaleras.

También es importante mantener un ambiente que lo estimule a aprender a caminar. Deja muebles de los que se pueda sostener y otros que tenga que rodear para llegar hasta donde quiere.

Si tu bebé se cae, no corras a levantarlo mejor hazle sentir que es normal y anímalo a que vuelva a intentarlo. Esto le hará ganar seguridad y no desarrollará miedos e inseguridades.

¿Debería gatear o usar andadera?

Si tu bebé no gatea, no debes preocuparte, esta etapa no es obligatoria en el desarrollo psicomotor del niño. Hay bebés que prefieren ponerse de pie y comenzar a dar sus primeros pasos, otros aprenden a gatear después de empezar a caminar y unos más están tan contentos gateando que demoran el momento de aprender a caminar.

Por otro lado, no es necesario que le compres una andadera para que se enseñe a caminar. De hecho, actualmente los pediatras desaconsejan su uso debido al riesgo de sufrir lesiones al utilizarlas.

Lo que si puedes hacer es buscarle unos lindos zapatos cómodos para cuando comience a dar pasitos fuera de casa. Prefiere unos que sean anchos y con suelas suaves. No hace falta que le compres unos muy caros ya que los dejará rápidamente.

Cuidado con las rozaduras.

Cuando un bebé comienza a gatear o caminar hay un detalle en el que pocas veces nos ponemos a pensar: las rozaduras que le puede provocar el pañal debido a la mayor movilidad que ahora tiene.

Esto se debe a que algunos pañales resultan tanto rígidos para el momento en el que el bebé comienza a mover constantemente las piernas. ¿La solución? Buscar un pañal más flexible y aplicar pomada para prevenir las rozaduras.

Ahora sí, tú y tu bebé están listos para aventurarse con los primeros pasos. Solo recuerda que aprender a caminar no representa únicamente una nueva habilidad, sino que significa una importante etapa de maduración psicológica en la que tu bebé será más independiente y seguro de sí mismo.

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