Tipos de mamás

Comienzo citando cómo dentro de la corriente psicológica y específicamente psicoanalítica es vista la mamá. El concepto de “madre” no es un concepto ordinario, el rango de implicación de madre es grande y diverso. En este sentido, se puede ver qué madre abarca lo personal, lo teórico clínico y lo político. De una u otra manera, cada uno existe en relación a la autoridad de múltiples madres. La madre es un ser y un modo de relación que significa, simultáneamente, vulnerabilidad, autoridad, fecundidad, feminidad, seguridad, nutrición, poder, generosidad, y tipos específicos de sabiduría, entre otros aspectos. Asimismo, la madre requiere respeto, amor, temor, veneración, protección y humildad.

Hay diferentes tipos de mamás; sin embargo, me parece que todas tenemos algo en común, nuestros hijos son lo más importante, y, desde que están en el vientre, empiezan hacer un cambio en nuestra persona, empezamos a experimentar nuevas emociones y pensamientos, además de los cambios físicos que no es fácil afrontarlos pero que cuando tenemos a nuestro bebé en brazos todos estos cambios valen la pena.

Algunos tipos de Mamás son:

Mamá presente:

Al decir madre “presente”, me refiero a la mamá que se dedica totalmente a sus hijos, que es ama de casa y entregada a las necesidades de sus hijos. Lo importante con estas mamás es que deben encontrar un equilibrio en lo que hacen, ya que el estar con sus hijos los hará niños con muchas herramientas psíquicas y emocionales para su desarrollo pero, al mismo tiempo, la madre hace una pausa en su proyecto e intereses personales; mencionaba que era importante encontrar un equilibrio para que no cometamos el error de transmitir a nuestros hijos nuestras frustraciones.

Mamá trabajadora:

Esta mamá es la que trabaja casi todo el día fuera de la casa y que, por lo general, los hijos se quedan en la escuela o al cuidado de algún familiar. Esta mamá es la que, por necesidad, o por intereses personales se desempeña y crece personalmente; sin embargo, los niños crecen con la imagen de una madre trabajadora. Lo ideal sería que aunque fuera trabajadora también estuviera presente, no me refiero únicamente a estar presente físicamente, estar pendiente de los hijos y al llegar a casa poder dar un tiempo de calidad, dejando los problemas del trabajo afuera y poder platicar con nuestros hijos de lo que pasó en su día.

Mamá sobreprotectora:

Es la mamá que está controlando cada situación en la cual se desempeña su hijo, siempre con el miedo a que le pueda pasar algo. Muchas veces no lo deja experimentar y no le permite adquirir tolerancia a la frustración. Muchas nos defendemos pensando en que sólo queremos cuidarlos, sin embargo no les damos herramientas para afrontar nuevas situaciones y que los pequeños comprueben que si te equivocas no pasa nada, que si las cosas no salen como querías hay opción para resolverlas. Este comportamiento puede desencadenar que el niño piense todo el tiempo que le puede pasar algo, por lo que es importante encontrar un equilibrio y nosotras, como mamás, trabajar las preocupaciones y los miedos que tenemos, incluso las que hemos cargado desde la infancia.

Mamá continente:

Al hablar de madre continente me refiero a que es una mamá que puede soportar, que sabe cómo contener a sus pequeños, sabe darles el apoyo, el amor, los cuidados y acercarse a ellos para darles una mejor visión del mundo. Al hablar de este tipo de mamás creo que más que ser un tipo es una característica que muchas madres tenemos, es esta forma de actuar en la cual podemos servir de “continente” que contiene al pequeño tanto de emociones como de frustraciones.

Mamá dinámica:

Es la mamá que es “diversa” con sus hijos; me refiero a esta mamá que inculca a sus hijos el arte, la pintura, el deporte, la diversión pero, al mismo tiempo, la responsabilidad. Les hace ver a sus hijos que cada quien cumple un rol y una responsabilidad pero que después de eso hay espacio para disfrutar el tiempo libre, para divertirse y al mismo tiempo aprender; les va creando un mundo lleno de curiosidad, donde los niños disfrutan de aprender cosas nuevas y de estar explorando.

Mamá ausente:

Es la mamá que está inmersa es sus propios intereses, en su crecimiento personal y profesional y que deja a los niños que se desarrollen “solos”. Hace la función de cumplir con las necesidades básicas de sus hijos, sin embargo no pone mucho interés en el aspecto emocional, esto debido a miedos o malas relaciones de la madre no resueltas o, simplemente, no sabe cómo acercarse y vincularse con su pequeño, a causa de una deficiencia en el vinculo con su madre. Esto, a la larga, provoca problemas en el desarrollo del infante y lo limita en muchas áreas de su vida.

Como les mencionaba, éstos son algunos tipos de mamás, sin embargo, independientemente de la “etiqueta” de cada una, debemos encontrar un equilibrio entre lo que queremos y lo que nuestros hijos necesitan; lo más importante es darles estructura emocional, si cubrimos esta área, las demás se van resolviendo. El papel que jugamos como mamá es muy importante para el adecuado desarrollo de nuestros hijos, ellos traen un temperamento innato; sin embargo, es nuestra labor ir formando su carácter para que se vaya desarrollando de acuerdo al amor, atención, cuidado, entorno, etc. Todas tenemos diferentes formas de relacionarnos, lo importante es trabajar con nuestros miedos, emociones y sentimientos, para poder ofrecerles a nuestro hijos mejores herramientas emocionales que definirán su persona.

Psic. Grecia Rivera
Clínica de Asistencia de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM).
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