¿Sabes si eres fértil?

Cuidar nuestra salud sexual nos permite detectar problemas a tiempo.

Hoy en día es muy común escuchar con frecuencia la palabra fertilidad, y más cuando las mujeres hablan de sus planes de embarazo o de situaciones relacionadas con su salud sexual. Sin embargo, hablar de fertilidad no sólo es hablar de un óvulo y un espermatozoide, así como tampoco lo es el hecho de conocer los métodos anticonceptivos. Saber cuál es el estado de tu fertilidad implica conocer a fondo el funcionamiento de tu cuerpo y saber interpretar las señales que constantemente este te envía.

“Desde muy pequeñas, las mujeres crecen con la idea de que con la llegada de la menstruación inicia la vida fértil (que dura por lo menos 35 años, según sea el caso). Después de muchos años de investigación, hoy se pueden responder preguntas como:

¿cuánto es normal que dure un sangrado?

¿Por qué hay cólicos previo y durante el periodo menstrual?

¿Por qué se dice que una mujer es “irregular”? comenta la Especialista en Reconocimiento de la Fertilidad y Salud Reproductiva, Dra. Karen Jiménez.

Actualmente se pueden establecer tanto los parámetros para considerar que una mujer tiene ciclos fértiles y sanos como los que determinan si presenta alteraciones que, con el diagnóstico adecuado y un tratamiento eficaz, se pueden resolver de manera sencilla.

“Una manera de hacerlo es con la simple observación. Por ejemplo, identificando la secreción en el cérvix del moco cervical, que en los días en los que se está llevando a cabo la ovulación puede reconocerse porque produce una sensación resbalosa o porque se vuelve un moco transparente y elástico. De igual manera las características del moco ayudan a determinar las condiciones de salud sexual, por ejemplo” –puntualiza la Dra. Jiménez”.

Hoy en día muchas mujeres desconocen el estado de su salud ginecológica, asumiendo que si sus ciclos menstruales son “normales” tienen una fertilidad sana. Se olvidan que el uso inadecuado de anticonceptivos, puede ser la razón de no poder diagnosticar a tiempo alguna alteración en su organismo, ya que al ingerir por un tiempo determinado una misma cantidad de hormonas, el cuerpo responde a ese estímulo externo dejando de obedecer las señales propias que el organismo le envía.

Si aprendemos a valorar nuestra fertilidad desde ahora, en el futuro no tendremos que preocuparnos por realizar pruebas o estudios para saber si podemos o no presentar alguna alteración que pudiera impedirnos la maravilla de poder concebir una nueva vida.

Dra. Karen Jiménez,

Natural Family Planing Medical Consultant y Fertilitycare Practitioner,

especialista de TAD.

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