Reduce los riesgos durante el embarazo

Actividades riesgosas para una mamá.

Algunas actividades que normalmente son realizadas por las personas pueden resultar riesgosas para una mamá embarazada. El estar en contacto con productos químicos en el trabajo, inhalar humo tóxico, entre otros peligros, podrían afectar el sano desarrollo de tu bebé, por lo que consideramos necesario ponerte en aviso para que tomes las debidas precauciones.
En la actualidad resulta complicado el contar con un entorno 100% adecuado para el parto, sin embargo podemos tratar de reducir algunos riesgos de tipo doméstico:

– Evitar comer carne cruda

– Acariciar a los animales de la casa

– Limpiar la arena de los gatos

– Usar insecticidas, entre otros productos

– Evitar alcohol, café y los tés que contengan cafeína (algunas infusiones sí son seguras)

Con respecto del ingerir o no medicamentos, te sugerimos consultar al especialista al respecto. Durante tu estado lo mejor es que no tomes ninguno, a menos que tu médico te lo haya prescrito por alguna circunstancia especial.

Algunas investigaciones han encontrado que las mamás que utilizan productos de limpieza en aerosol durante el embarazo tenían una carga total de químicos elevada. Lo mejor es no utilizar productos de este tipo, aunque algunos aerosoles contienen hidrocarburos halogenados que hasta ahora no han demostrado ser nocivos para el bebé o la mamá.

Lo cierto es que en las grandes urbes la exposición a diversos gases es muy común, sin embargo es prudente tomar las mayores precauciones posibles. Por ejemplo, evita vapores de ciertos pegamentos y productos a base de petróleo, que son tóxicos y no deben inhalarse de ninguna manera.

No olvides la lectura de las etiquetas en los productos que utilices y sortea a toda costa el uso de material químico nocivo, algunos productos de limpieza, el cemento de contacto, las pinturas, barnices, solventes, el ácido para la limpieza del horno, etcétera.

El teñirse el cabello, por ejemplo, no necesariamente es dañino, pero mejor evítalo al menos hasta el segundo trimestre, cuando los principales órganos del bebé ya están formados.

Te recomendamos el uso de guantes al utilizar productos en aerosol dentro del hogar, sin embargo es recomendable reducir la cantidad de estos productos en casa, inclusive los relacionados con la belleza como los desodorantes –puedes usar los conocidos como “de bolita”–. Abre las ventanas al usar algún aerosol y procura adquirir productos de limpieza naturales (en lugar de químicos).

Baños al vapor.

Investigaciones recientes señalan posibles daños al bebé si hay una exposición continua a baños de sauna o jacuzzis, que afectan su sistema nervioso. Mejor, recuerda: el primer trimestre habrás de mantener lejos de ti actividades que pudieran afectar el sano desarrollo de tu bebé, aunque no se tengan pruebas contundentes de algún daño por realizar alguna actividad. Mejor prevenir que lamentar.

Las vacunas.

El sistema inmunológico humano está en continua transformación, con posibles respuestas no muy previsibles frente a la aplicación de vacunas. Si te has expuesto a alguna infección o si tienes que realizar un viaje donde se requiera vacuna, lo mejor será que lo consultes con el médico antes de realizar alguna acción. En el caso de la vacuna contra la gripe cuando cursas con un embarazo, lo mejor es evitarla, con excepción de padecer un riesgo elevado en el corazón o los pulmones.

Lo mejor es no administrarse vacuna alguna si antes no lo has consultado con el profesional de la salud.

Radiaciones.

El embarazo es una etapa donde hay que realizar muchos ajustes en la vida cotidiana. Durante este tiempo, deberás hacer todo lo que sea necesario para protegerte y cuidarte. A veces tendrás dudas sobre el uso de la computadora, el celular, la televisión u otro tipo de aparatos de uso común.

  • El horno de microondas es uno de los electrodomésticos más usados en el hogar; aunque no está demostrado que pueda ser perjudicial para el bebé. Las exposiciones a sus radiaciones no conllevan un riesgo probado ni de aborto espontáneo, ni de malformaciones o peso reducido al nacer; pero, como siempre, mejor asegúrate que su puerta cierra de forma hermética y no te coloques frente a él mientras funciona.
  • La computadora es otro instrumento, parte de la vida diaria. Tampoco existe ninguna prueba de que el uso de las pantallas o monitores puedan provocar problemas al bebé; las ondas de radiación que emiten son similares a las de la televisión. En este caso, lo que deberás cuidar son las posturas que adoptes al estar frente a la pantalla: cambia de posición, realiza ejercicios en tu silla de escritorio; te sugerimos que utilices una silla con soporte en la zona lumbar y que el monitor se encuentre a la altura adecuada para no esforzarte cuando estés trabajando.
  • Tu teléfono celular. Todavía parecen existir debates al respecto de las posibles afectaciones por la exposición continua a las radiaciones del teléfono celular. Hasta donde se sabe, la exposición permanente incrementaría las posibilidades de padecer problemas neurológicos y cardiovasculares.

El peligro frente a los campos electromagnéticos es mayor en mujeres embarazadas, bebés y niños, además de los ancianos y enfermos.

Algunas investigaciones subrayan la vulnerabilidad de los bebés porque no tienen el cerebro completamente desarrollado y tiene un cráneo de menor grosor que los adultos, lo cual permite un fácil acceso de radiaciones.

A pesar de todo ello no existen investigaciones concluyentes que determinen que los teléfonos celulares sean perjudiciales al bebé en gestación, a los recién nacidos o a los niños mayores de un año. Sin embargo, lo mejor, como te hemos comentado, es prevenir. El celular es un instrumento de uso cotidiano, pero no lo lleves cerca del vientre, procura no hacer llamadas mayores a 6 minutos, de preferencia usa el altavoz cuando sea posible.

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