¿Qué significa festejar la navidad en familia?

Navidad y familia, más que consumo.

Ya comenzó el maratón navideño, de reuniones, compras y preparativos para estar con la familia, pero vale la pena detenernos a reflexionar ¿Qué significa festejar la navidad en familia?, ¿la navidad en familia es solo darse regalos y cenar?, ¿es válido reunirse cuando las familias están fracturadas o tienen conflictos?

La Navidad es una festividad de origen católico que se ha convertido en una fecha comercial, en la que parece que solo tiene sentido cuando podemos comprar o regalar algo, cuando en realidad la idea primara y fundamental era reunirse en grupo para compartir, celebrar el fin del año y FORTALECER LOS LAZOS FAMILIARES.

A partir del resquebrajamiento de la familia extendida y el surgimiento de la familia nuclear, las personas se han encontrado con una intensa soledad, ya que la distancia debilita los vínculos sociales y emocionales, de ahí que nos hemos visto en la necesidad de buscar pretextos para reunirnos y festejar –lo que sea–, situaciones que ni los medios de comunicación, ni el mercado, han dejado pasar; de ahí que toda fecha especial se vea siempre permeada por el omnipresente fantasma del consumismo.

Lo más importante es la ocasión de re-encontrarnos con nuestra gente; hacer un ejercicio de regreso a las bases y orígenes que nos vieron nacer, para recordar quiénes somos y de dónde venimos, –situaciones tan fáciles de olvidar en los tiempos actuales–, siendo una buena oportunidad para nutrirnos y fortalecernos de nuestro grupo de origen. Lo anterior podemos lograrlo a través de una comunicación clara y abierta. También, actualizándonos sobre lo que le ha pasado a otros miembros de nuestra familia y compartiendo con ella.

Otra forma para fortalecer nuestros vínculos familiares puede ser el recuperar los ritos familiares CON SENTIDO: cocinar, adornar la casa, preparar la posada, con un sentido más tradicional y básico y menos comercial.

Los regalos y la cena son el pretexto para demostrarle al otro lo que significa para nosotros. Más que gastar todo el aguinaldo luciéndonos con el mejor regalo para la abuelita o el más caro para los hijos, es más valioso dedicarles tiempo y compartir con ellos momentos que se tornarán en recuerdos especiales para el resto de la vida. Estar con aquellas personas que son significativas y con las que merece la pena terminar un año de vida, emociones y trabajo.

Los encuentros pueden ser una buena oportunidad para solucionar las rencillas y limar las asperezas que pudieran haberse acumulado durante el año (o incluso antes en muchos casos). Para ello, se deberá estar dispuesto a escuchar al otro y a reconocer su responsabilidad dentro de la situación que pudo ser conflictiva, ya que de lo contrario solo se recrudecerán los resentimientos y quedarán atrapadas por la inercia de la costumbre.

Deseamos que estas sencillas recomendaciones puedan ser de utilidad para cada uno de los lectores y que la época Navideña se colme de éxitos y sea un nuevo inicio de la posibilidad de desarrollo personal y felicidad con aquellos con los que amamos.

Psic. Amparo Miranda Salazar
Directora de Servicios Clínicos, en PEI, AC.
http://www.peiac.org
contacto peiac.org
Tel.: 46 327 88

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