¿Qué pasa cuando el bebé llega?

Seguir amandose después del parto.

Actualmente, la sociedad espera que la mujer sea una “súper-mujer”, que se haga cargo de las labores del hogar, sea productiva a nivel laboral, que su relación marital sea lo suficientemente buena, que cuide su imagen, así como sus relaciones interpersonales, aunado al rol de la maternidad. Sin embargo, es importante incluir a la pareja en estas actividades, que los dos se apoyen, expresen lo que sienten en esos momentos llenos de cambios, nuevos roles y retos.

Durante el embarazo experimentas gradualmente muchos cambios a nivel físico y emocional, que has de “digerir” gracias al entusiasmo de tener un bebé. Pero, ¿qué pasa cuando el bebé llega? Abruptamente podrás experimentar grandes transformaciones. Empezando por lo externo, te puedes sentir insegura con tu cuerpo, pues no te gusta lo que ves en el espejo, lo cual implica un golpe al narcisismo y puede llegar a deprimirte.

Tu estado de ánimo también va a estar determinado por los cambios hormonales. Sin embargo, el mayor cambio es a nivel emocional, ya que puedes tener sentimientos encontrados, sintiéndote muy feliz por tener un bebé, pero también angustiada, estresada por las nuevas tareas y funciones a desempeñar, por lo que es importante que tu pareja esté presente física y emocionalmente, para que ninguno de los dos se sienta excluido y/o abandonado.

Es sabido que el bebé demanda mucha atención física y emocional, no obstante, no hay que dejar de lado la relación de pareja. Puede ser difícil en un inicio, puedes estar adolorida por el parto, muy cansada por las desveladas, las tareas del hogar y atendiendo a las visitas, pero es importante que busquen horarios para salir solos y platicar, expresar sus sentimientos, apoyarse, disfrutar de la compañía del otro, para que gradualmente vayan retomando también su vida sexual, fomentando el romance por medio de detalles agradables más allá de los obsequios; se trata de hacer que se sientan amados y especiales. Deben ser creativos, jugar, hacer uso de los masajes, caricias, para darle vida y continuidad a su relación conyugal y no sea sólo parental.

La forma de saber si estás lista para retomar la vida sexual dependerá de tu estado emocional. Si estás deprimida es muy probable que no quieras tener relaciones sexuales. Ante situaciones de ansiedad, estrés, e incluso, culpabilidad que puede provocar esta situación, es importante que acudas con un especialista en psicoterapia psicoanalítica que te ayude a analizar y entender las causas. Igualmente, es importante que visites a tu ginecólogo, y que le informes sobre los métodos anticonceptivos para realizar una planificación familiar más adecuada.

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