Procedimientos polémicos en el parto

Algunos temas que deben conocerse antes del parto.

Algunos temas son considerados polémicos en la actualidad, debido a la falta de sustento de los mismos o a la falta de comprobación científica que los avale. El estudio de algunos procedimientos relativos al parto está en marcha.

Algunos tocólogos, que estudian el parto normal o patológico, consideran la posibilidad de hacer del parto una experiencia menos difícil o más agradable para la mujer y el bebé, con el apoyo de las tecnologías que hoy existen. Lo anterior incluye el uso de fármacos para reducir el umbral del dolor, además de la observación del corazón del bebé y las contracciones uterinas. La idea es llevar un registro detallado de la dilatación del cuello uterino con un partograma para comprobar su progreso, además del uso de oxitocina para asegurar las contracciones uterinas lo suficientemente fuertes y regulares.

Como papás es necesario informarse sobre este tipo de procedimientos, y conocer de paso los argumentos en pro y en contra de aquellas innovadoras técnicas que pueden prometer partos sin dolor, pero que no aseguran la integridad ni la salud de la madre ni del bebé. Esto también les proporcionará el argumento necesario para cuestionar en caso de que el médico o la enfermera deseen venderles algo “nuevo” o “innovador”.

Sin embrago, a veces un parto natural puede resultar la mejor opción. Por diversas explicaciones habrá necesidad de aplicar otras acciones médicas que aseguren la vida e integridad de la mamá y de su bebé. Siempre es bueno conocer todas las alternativas posibles y estudiarlas de antemano.

La importancia de estar informado les permitirá como padres la toma de decisiones para acceder o no a intervenciones quirúrgicas o a determinado tipo de consideraciones médicas como aquellas donde se desea que el bebé nazca lo antes posible, algo que implica la episiotomía, la cual acelera la expulsión del bebé antes de que los músculos y la piel hayan podido distenderse.

En realidad, algunos estudios serios al respecto demuestran que no son necesarias algunas de las intervenciones que a continuación se describen, si se da el tiempo necesario al cuerpo de la mamá para disponerse a parir.

Algunos procedimientos no indispensables o polémicos:

Dejar de comer. No hay razón alguna para que dejes de probar alimento a lo largo del parto. Antes bien, tal vez surja una importante necesidad de azúcar por el desgaste energético, además de líquidos. Como seguramente sabes, el parto implica un importante esfuerzo y desgaste, y tu cuerpo puede sudar copiosamente, por lo que requerirás de abasto del vital líquido. Sin embargo, si hay intervención quirúrgica como la cesárea, es mejor administrar anestesia con el estómago vacío.

Cambios de lugar en el hospital. Por lo general no deben cambiarte de sala para que des a luz a tu bebé. En condiciones normales si se requiere de la cesárea de urgencia, ésta se realiza en el quirófano. De otra manera, deberás permanecer tranquila en una sala equipada con todo lo necesario para el parto, incluyendo una buena luz, oxígeno y equipo de succión para despejar las vías respiratorias de tu bebé.

Observación fetal. Se trata de monitorizar a tu bebé a través del abdomen con sensores del ritmo cardiaco. La frecuencia en el uso de esta tecnología depende del riesgo que corre el bebé o la madre. Una mamá en condiciones normales sólo se monitoriza ocasionalmente durante el parto, aunque también se puede realizar en periodos cortos para llevar un record de los latidos del bebé. En caso de riesgo suele ser muy útil para dar seguimiento continuo. Este sistema de observación requiere de personal especializado en su uso, ya que puede fallar o presentar errores técnicos. Una interpretación equivocada llevará a decisiones equivocadas.
Parto artificial. Este sencillo procedimiento no es algo nuevo en realidad, pero sólo debería provocarse por razones médicas claras como, por ejemplo, la preeclampsia, presión arterial alta, feto posmaduro, etc. La inducción del parto puede salvar tu vida y la de tu bebé.

Uso de tenazas. Es el uso de fórceps, un instrumento que semeja unas pinzas largas, que se utiliza para extraer la cabeza de tu bebé del canal uterino. Esta herramienta ha salvado a muchos bebés y a sus mamás, reduciendo la necesidad de la cesárea. El uso del fórceps posibilita la episiotomía, pero no es seguro.
Amniotomía. Es un procedimiento no rutinario que implica la rotura de las membranas que rodean a tu bebé de manera artificial. Se aplica sólo cuando el ritmo cardiaco del bebé no es normal, pues la idea es monitorizarlo con un equipo electrónico; asimismo, comprobar que el líquido amniótico contiene meconio -sustancia viscosa y espesa de color verde oscuro a negro compuesta por células muertas y secreciones del estómago e hígado-, lo que significaría el primer movimiento intestinal del bebé y que señala sufrimiento fetal. También se aplica cuando se han roto aguas y la cabeza del bebé puede presionar el cuello uterino, ayudándote en la dilatación.

Succión. En la extracción del bebé por succión se aplica una ventosa a la cabeza del bebé, y es un procedimiento más usual que las pinzas, pero no implica necesariamente una episiotomía. No es un procedimiento indispensable.

Episiotomía. Es una incisión que facilita la salida de la cabeza del bebé. Se realiza un corte para agrandar la vagina durante el parto, y es una operación muy frecuente. La idea de esta práctica quirúrgica es evitar desgarros difíciles de suturar. Sin embargo, puedes evitar dicho desagarre si dejas de pujar cuando la cabeza de tu bebé empieza a salir de manera gradual. Si la cabeza del bebé sale de forma repentina es probable el desgarre, por eso se toma la decisión de cortar. Si se practica demasiado pronto o de forma prematura, antes de que el perineo se dilate, se afecta la piel, el músculo y vasos sanguíneos, además de presentarse una hemorragia abundante. Los tejidos son cortados provocando una curación lenta e incómoda durante el periodo postnatal, dejando una cicatriz dolorosa que te impediría tener una relación sexual durante muchos meses. Si se desea evitar esta práctica, es importante dejarlo claro a la institución o responsables médicos, ya que no es totalmente necesaria. Si no hay otra opción, podrás solicitar anestesia local en el perineo, algo que deben garantizarte.

Existen ciertos casos en que la episiotomía es necesaria para asegurar el parto:

  • Cuando el parto es perentorio, y tu perineo (entre la vagina y el ano) no se ha dilatado adecuadamente.
  • Cuando no haya un control de los empujones, ya que es necesario que sea de manera gradual y suave.
  • Si la cabecita del bebé es demasiado grande y es necesaria una intervención quirúrgica para agrandar la vagina.

Si el parto es de nalgas, y se presentan complicaciones.

El fórceps posibilita la episiotomía, pero ésta no es absolutamente necesaria.

Cuando hay sufrimiento del bebé

La duración de un parto. La información al respecto varía según diversas variables. El tiempo que dura un parto no es el mismo siempre. En mujeres primerizas puede durar entre 8 y 12 horas, pero en mujeres que ya han dado a luz, no suele superar las 9 horas. Sin embargo la duración de un parto puede variar de una mujer a otra, no debemos olvidar que cada parto (al igual que cada embarazo) es único y que la duración puede variar enormemente. Todo depende del estado de la mamá y del bebé. El parto se inicia con las primeras contracciones (cada 20 o 30 minutos), con una duración de 15 a 20 segundos cada una. Hasta el momento que des a luz, el proceso suele durar aproximadamente de 6 a 8 horas, dependiendo si es o no el primer parto de la madre. En su primera fase, si se considera que el parto ha durado mucho, se procede al rompimiento de las membranas o se administra oxitocina. En la segunda fase, si ésta se prolonga mucho, una comadrona puede proponer una episiotomía o el fórceps.

Parto en posición de nalgas. Es el nacimiento de un bebé en posición de nalgas o un parto en donde lo primero que surge del canal de parto es la parte trasera del bebé. La mayoría de los bebés se ubican boca abajo en el interior del útero, pero algunos otros se posicionan de nalgas, y se ubican en la parte inferior del útero, mientras que las piernas estarán flexionadas enfrente de su cuerpecito. La mayoría de los niños que nacen en esta posición lo hacen por cesárea, y normalmente con anestesia epidural.

Contigo al final. A menos que tu bebé o tú requieran de alguna atención especial, el que tu bebé y/o tu pareja esten contigo todo el tiempo, dependerá de las políticas de cada hospital o centro hospitalario, estos temas deberán ser tratados al contratar o programar el servicio en el hospital, de esta forma sabrás que esperar. Sin embargo, el papá puede informarse sobre cuánto tiempo puede permanecer con su pareja. Como mamá, por la emoción puedes padecer algo de insomnio el primer día, y tal vez tengas la necesidad de platicar con alguien.

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