Primera separación de tu bebé

La primera separación nunca es sin remordimiento.

Con nuestros consejos, te ayudamos a superar esta etapa.

Nueve meses de completa fusión, semanas y semanas convivencia… y un día hay que separarse. Pocas mamás logran dejar a su pequeño la primera vez, sin tener resentimientos aun que sea por unas horas. Simbólicamente, ¿no es cómo cortar el cordón por segunda vez? Una etapa que causa mucha ansiedad.

¿Cómo imaginar que ese pequeño tan frágil y dependiente va a poder vivir sin ti?, ¿quién mejor que tú podrá entender sus llantos, responder a sus necesidades cuando está triste o abrazarlo cuando necesita afecto? A esta ansiedad se junta también un fuerte sentimiento de culpa. Así, si uno tiene la intención de dejar a su bebé con sus abuelitos para irse unos días de vacaciones con su pareja, empieza a dudar y preguntarse si no estaría mejor posponerlo. Y pasa lo mismo para ir al cine o cenar con unos amigos.

Sin embargo, ese momento va a pasar. Tarde o temprano hay que volver al trabajo o irse algunos días por razones independientes de su voluntad. Entonces es mejor tomar todo con calma, y prepararse para vivir ese momento lo mejor posible.

Una noche, dejas a tu pequeño con la niñera

Deja a tu bebé con alguien en quien tienes una confianza total. ¿Por qué no a tu mamá o a tu suegra?

Si contratas a una niñera, elige de preferencia a alguien de tu entorno (una sobrina, la hija de un amigo) y que tenga una cierta experiencia con bebés. Encuéntrala antes del gran día, para que conozca tu casa y presentarle tu bebé. Observa cómo se comporta. Si ella lo toma de forma espontánea en sus brazos, se ve muy atenta y cariñosa, ya ganaste. De lo contrario, significa que es el momento de buscar a otra persona.

Apunta en un cuaderno todo lo que tu niñera necesita saber: a qué hora tu pequeño tomó su último biberón, cuales son sus rituales para dormir, cuales son sus juguetes favoritos. También no te olvides de apuntar un número de teléfono o de celular donde pueda comunicarse contigo en cualquier momento. También dale los números de emergencia, de tu pediatra y de uno de los vecinos.

Proporciona a tu bebé un objeto personal que lleve tu olor: una bufanda, un sweater, para que tu pequeño se sienta mas tranquilo y lo ayudará a dormirse.

Permítete una llamada telefónica en la noche para estar tranquila. De todos modos, tendrás a tu bebé en la mente todo el tiempo. Lo mejor es asegurarse que todo esté bien.

Tu pequeño se va unos días con sus abuelitos

Explícale de antemano la situación: se va a quedar unos días con sus abuelos, y ellos lo van a cuidar. Si está acostumbrado a verlos desde que es niño, ya forman parte de su entorno familiar. Su presencia es familiar y tranquilizadora.

Tómate el tiempo para quedarte con ellos un par de horas. Deberán estar todos juntos antes que se vayan.

¡No te vayas cuando está dormido! Puede parecer la mejor manera para evitar las lágrimas, pero cuando se despierte, se sentirá abandonado y traicionado. Es mejor decirle con franqueza “adiós”. Si es un poco más grande (18 meses a 2 años), puedes esconder un pequeño regalo en la casa que encontrará después de tu salida, con la ayuda de sus abuelos.

A partir de los 2 años le encantará a tu pequeño escuchar a sus abuelos hablarle de ti cuando eras pequeña. Propón a tus papás que le cuenten tus historias de infancia, todo el mundo se divertirá.

Regresas al trabajo

Si estás amamantando, no realices el destete los días previos a tu regreso al trabajo. Si es posible, mantén el alimento en la mañana y por la noche.

Acostumbra a tu pequeño a las pequeñas separaciones antes de regresar al trabajo. Encarga a tu bebé a una persona de confianza para ir de compras o salir con amigas. Esto facilitará la separación cuando tengas que volver al trabajo.

Preséntale con anticipación a las personas que lo cuidarán. Si tu hijo está inscrito en la guardería, hay que hacer una adaptación gradual. Si eliges una niñera, estén juntas con el bebé la primera vez, y luego déjalo una hora solo, luego dos… hasta que se adapte.

Apunta en un cuaderno todo lo que los cuidadores han de saber para cuidar a tu pequeño: lo que le gusta, lo que le irrita, etc.

Déjalo llevar un peluche o un juguete, para hacer la transición más suave.

Toma el tiempo para conversar con las personas que cuidan tu bebé cuando lo dejas en la mañana y cuando lo recoges en la tarde. Tu pequeño tiene que sentir que te llevas muy bien con las personas que lo cuidan.

Involucra a tu bebé en tu vida. En lugar de ir de al súper corriendo antes de recogerlo, mejor recógelo primero y vayan juntos. Es importante compartir diferentes momentos.

Toma un buen tiempo para estar con él cuando regreses a casa; finalmente la cena y el aseo pueden esperar. Los dos necesitan afección y jugar.
¿Los papás también sienten ansiedad al momento de separarse?

Desde un inicio una mujer intuitivamente entiende las necesidades de su hijo. Para un hombre, al contrario, eso se construye poco a poco. Un papá que baña, alimenta, conforta a su bebé, aprende a conocerlo y adivina sus necesidades. Los hombres muy involucrados con sus bebés tienen emociones similares a las de su pareja. Asimismo, no se sienten listos para separarse, también pueden sentirse indispensables. Compartir las mismas inquietudes en relación con sus hijos, también enriquece la relación de pareja.

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