Primer Trimestre

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Las 12 primeras semanas…

Podemos dividir el embarazo en tres trimestres, aunque estos nos son exactos ya que que dependen del desarrollo del bebé. Cada uno de ellos tiene caracteristicas muy especificas y para las cuales debes tener atención especial.

El primer trimestre se estima en una fecha aproximada de concepción, que suele ser dos semanas después del último periodo, esto representa las primeras 12 semanas de la vida de tu bebé en el útero. A las 28 semanas finaliza el segundo trimestre, y el resto del embarazo se desarrolla en el tercer trimestre.

Tu cuerpo suele presentar interesantes cambios en esta etapa de la vida. Durante el primer trimestre, la forma corporal se adaptará al embarazo. Posiblemente, en un inicio, no notes mucha diferencia y, a lo mejor, tampoco sientas nada o casi nada; sin embargo, dentro de poco tiempo la actividad hormonal empezará a dar signos evidentes de tu estado.

Dichas evidencias de embarazo podrían provocar cambios en tu ánimo y, quizás, causarás desconcierto en los demás. Posiblemente se incremente o disminuya tu necesidad sexual, o que tu apetito varíe y cambien tus hábitos alimenticios.

Tu físico, cambios inevitables

Tu cuerpo ha de sufrir cambios importantes a lo largo de esta etapa. El embrión se desarrollará y su transformación afectará la forma original que presentabas antes del embarazo. El índice metabólico del cuerpo se incrementa de un 10 al 25% por encima de lo normal, acelerando las funciones corporales.

Al principio del embarazo el útero crece, aunque esto no lo percibirás hasta el final del primer trimestre, cuando empieza a elevarse sobre el borde pélvico. Aunque el útero está bajo en tu pelvis, ejercerá una presión sobre la vejiga a medida que se aumenta su tamaño, por lo que muy probablemente sentirás deseos frecuentes de orinar.

Otro cambio importante se verá reflejado en tus senos, los cuales crecerán en tamaño debido a la acción de los niveles elevados de estrógeno y progesterona en tu cuerpo. Al mismo tiempo, los pechos serán más sensibles al tacto, mientras se incrementan los conductos lácteos y los depósitos de grasa. La aureola del pezón se oscurece y se desarrollan nódulos llamados Tubérculos de Montgomery. Bajo la piel aparecerá un entramado de líneas azuladas, debido al aumento de irrigación sanguínea.

Tu corazón se acelera, aumentando la producción cardiaca hasta casi el máximo, misma que se mantendrá durante el resto de la gestación. El ritmo de tus latidos se incrementará gradualmente hasta la mitad del segundo trimestre. Asimismo, es más rápida tu respiración, porque ahora necesitas mandar más oxigeno a tu bebé, al tiempo que aumenta proporcionalmente la exhalación de anhídrido carbónico.

Con mucha probabilidad no notarás cambios en la cintura hasta casi terminar el primer trimestre del embarazo, pero las fibras musculares del útero empiezan a espesarse hasta que se hacen sólidas.

Mayor peso corporal

No te preocupes si en los primeros tres meses de tu embarazo engordas de 1 a 2 kilogramos, considerando que no has tenido dificultades con las náuseas que solemos tener las mujeres en este estado.

Al final de todo el proceso, tu bebé pesará a lo sumo 48 gramos, pero el resto del peso lo constituye el sistema que se genera alrededor de la gestación –placenta y líquido amniótico–, el ensanchamiento del útero y los pechos, y una cantidad adicional de sangre en tu cuerpo. Cabe señalar que la grasa maternal será proporcional al incremento de peso del bebé.

Cuítate a ti misma

Durante el embarazo deberás llevar a cabo ciertos cambios en tu estilo de vida que ayudarán a fortalecerte mientras tu embarazo evoluciona sin mayor problema. Considera que requerirás hidratos de carbono y proteínas para suministrar a tu bebé lo necesario para su desarrollo, además de nutrir con lo necesario a la placenta, el útero y los senos.

Lo que comas será vital desde el principio, incluso antes. Necesitarás más líquidos, mínimo ocho vasos de agua al día, al tiempo que evitas cafeína, comida chatarra, drogas o alcohol, especialmente en este momento de tu vida. El descanso también será necesario para tener las energías necesarias y permitir a la naturaleza que haga su trabajo.

¿Cómo vestir? Evita la ropa estrecha, no es necesaria la ropa maternal en este momento, es suficiente con el uso de ropa holgada. La ropa apretada sólo te hará sentir incómoda, aunque la uses sólo unos días, así que intenta ponerte algunas tallas más de lo normal. También requerirás de un sostén de mayor medida desde un inicio, y aquí lo mejor es conseguir uno para maternidad.

Planificar: evita sorpresas

La planificación reduce el umbral de dudas e incertidumbres que pueden ir surgiendo en el proceso. Es posible que tu médico te informe sobre las mejores opciones para el nacimiento de tu bebé. Algunas consultas ofrecen todo el paquete, desde la atención prenatal, hasta el nacimiento.

Es necesario pensar sobre qué es lo mejor para ti. Es momento de pensar qué clase de parto deseas y en qué lugares es lo más recomendable, según tus posibilidades y circunstancias. Puedes apoyarte en libros o en algunas páginas de Internet como esta, para obtener orientación, además de la que te ofrecen los médicos. Es importante obtener información al detalle sobre el embarazo, el parto y el cuidado de tu tesoro.

Algunas ideas adicionales pueden ser de utilidad emocional para ti. Por ejemplo, el comprarle un regalo a tu bebé antes de su nacimiento, suele ser algo que algunas madres hacen, o también puedes comenzar con la escritura de un diario, donde se plasmen las experiencias que vivas a lo largo de este maravilloso proceso; aunque te sugerimos crear un diario clínico donde lleves un registro completo de tu embarazo.

Poner atención prenatal

Lo mejor es estar al pendiente del embarazo, el cual deberá confirmar tu médico, quien es la persona indicada para darte las buenas nuevas o el positivo de la prueba de embarazo. El especialista preguntará muchas cosas sobre tu vida, de tu alimentación, tus hábitos y un historial familiar. Asimismo, será necesaria una exploración física meticulosa, y te solicitarán análisis clínicos específicos, de orina y sangre.

La experiencia del embarazo es algo único, sobre todo cuando es la primera vez. Toma en cuenta los siguientes consejos para que confirmes tu embarazo:

  • Podrías tener náuseas, sobre todo al principio
  • Observarás mayor pigmentación de tus pechos, los lunares y las pecas se harán más grandes
  • Los pechos aumentan de tamaño, son más pesados y sensibles
  • Manifestarás signos de cansancio

 

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