Posiciones del bebé en el vientre

¿Cómo viene tu bebé?

En las últimas semanas de la mayoría de los embarazos los bebés se encuentran con la cabeza hacia abajo en el útero. Un pequeño porcentaje de bebés adoptan posiciones diferentes, algunas de las cuales hacen arriesgado el parto vaginal y requieren intervención médica. A continuación, detallamos algunas posiciones anormales de parto sobre las cuales debes tener conocimiento:

• De nalgas: la posición alterna de parto más común es la presentación de nalgas, en la cual los glúteos del bebé están abajo.

  • Presentación de nalgas completa: salen primero las nalgas del bebé con las rodillas flexionadas.
  • Presentación franca de nalgas: las piernas están extendidas hacia arriba, con los pies cerca de la cabeza.
  • Presentación podálica: una de las piernas desciende sobre el cuello uterino

Aproximadamente 3 de cada 100 bebés se aproximan a la fecha del parto en presentación de nalgas.

• Occipucio posterior: esta posición es similar al occipucio anterior (la posición normal en la cual el bebé está con la cabeza hacia abajo), excepto que el bebé mira hacia el frente de la madre y no hacia su espalda. Estos bebés pueden rotar durante el parto hacia la posición de occipucio anterior que es más fácil para el alumbramiento.

• Posición transversa: un bebé en posición transversa está de lado, generalmente con los hombros o la espalda sobre el cuello uterino. A veces conocida como presentación de hombro u oblicua y se presenta en 1 de cada 2,500 nacimientos.

Las posiciones de parto anormales y raras abarcan la presentación de cara, presentación de frente (o frontal) y la presentación compuesta, en la cual una mano o pie emerge de la vía del parto con la cabeza o las nalgas.

Por lo regular, el médico evaluará la posición del bebé antes de que la madre entre en el período de dilatación.

¿Cuál es la posición correcta?

La posición cefálica es la posición natural que adopta el 95 por ciento de los bebés para nacer. Facilita el trabajo de expulsión a la madre porque la cabeza ofrece la coronilla que tiene el diámetro más reducido para la salida de la cabeza y, a su vez, ésta abre el camino a través del canal del parto al resto del cuerpo. El parto suele desarrollarse por vía vaginal, salvo algunas excepciones: si la cabeza del bebé sea demasiado grande para atravesar los huesos de la pelvis materna o si existe algún motivo materno que lo impida como una enfermedad cardiaca materna, una dilatación insuficiente o una dificultad para empujar.

En la mayoría de los casos, en cuanto se sabe que el bebé viene en una posición diferente a la cefálica, la primera opción que se le sugiere es la cesárea, y regularmente la madre la acepta pero debes saber que hay algunas opciones más.

Debes mantenerte hidratada pues beneficias a la cantidad de líquido amniótico en la que tu bebé puede moverse y así tendrá más libertad para acomodarse en el momento en que él quiera. Además, también puedes practicar algunos ejercicios especiales, del cual no se conoce ningún riesgo ni para la madre ni para el bebé. Consiste en que te recuestes sobre tu espalda con las rodillas dobladas y la cadera elevada 25 centímetros aproximadamente, recargándote en almohadas para obtener una elevación confortable de tu pelvis. Se debe practicar dos veces al día por 10 minutos cada vez, con la vejiga y el estómago vacíos.

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