Percepción y significado de la muerte en niños, adolescentes y adultos.

Diferencias.

La muerte es una situación que dependiendo la edad de desarrollo de la persona, va a ser percibida de forma diferente.

Al comienzo de la vida, durante la infancia, los niños no suelen tener una idea muy clara de lo que es la muerte, debido a que es un concepto complejo y abstracto. Es común que cuando un familiar cercano al niño muere, los padres no saben muy bien cómo afrontar esa situación con el menor.

Algunas de las explicaciones que se le suelen dar a los niños es decirles que esa persona ya está con Dios, que es un ángel o que ya está en el cielo. Sin embargo, al niño le cuesta trabajo entender el hecho de que la muerte es algo definitivo, por lo que no es raro que después de haberle explicado al niño la situación, éste pregunte cuándo va a volver a ver a esa persona.

Por otro lado, a los adultos también les genera conflicto explicarle al niño cuando, por ejemplo, una mascota murió; hay gente que les dice que el animal se fue a vivir a una granja, o tratan de comprar un animal igual para que el niño no se de cuenta. No obstante, al ser un suceso más de la vida, no es recomendable tratar de engañar al niño, sino, más bien, explicarle de una forma entendible, de acuerdo a su edad, que ya sea un familiar o su mascota estaba enfermo, o sufrió un accidente y murió.

Conforme va creciendo el niño y se convierte en adolescente ya entiende el concepto de la muerte como un suceso definitivo. En esta etapa ya no es tan común que los padres se preocupen tanto en cómo darle la noticia. Asimismo, otro factor importante en la adolescencia es el hecho de que se creen omnipotentes e invencibles y, al momento de enfrentar la muerte de alguien, les hace pensar en que todos somos seres mortales, incluyéndolos a ellos.

En la adultez, es probable que la persona ya haya experimentado lo que significa e implica que personas cercanas a él hayan fallecido. Sin embargo, eso no quita el hecho de que sea una experiencia difícil. Habrá personas que se tranquilicen a sí mismos diciendo que esa persona ya está mejor en compañía de Dios, o que se resignen pensando que así es la vida.
Existen 5 etapas que vivimos los seres humanos al experimentar la muerte de alguien:

  1. Negación. Pensar “no es posible”, “esto no me pude estar pasando a mí”, “no se murió”.
  2. Enojo. Debido a cómo es posible que eso le haya pasado a él/ella. Aquí ya hay una aceptación de la muerte.
  3. Negociación. Tiene que ver con que la persona trata de negociar acerca de su propia muerte o de la de otra persona, “Dios, ya me quitaste a mi papá; por favor déjame tener más tiempo con mi mamá”.
  4. Depresión. Se empieza a vivir la tristeza, debido a la falta de la otra persona.
  5. Aceptación. Es cuando ya se elaboró el duelo; es decir, se entiende que la otra persona ya no está; se le sigue extrañando pero se puede continuar con la vida.

La importancia de poder hablar con claridad acerca de la muerte de un ser querido con los niños y adolescentes radica en que, de lo contrario, no se puede llevar a cabo el proceso normal de duelo mencionado anteriormente.

Por último, cualquiera que sea la edad de la persona que vive de cerca una muerte, es importante que pueda acudir a una terapia psicológica para poder elaborar el proceso de duelo de la mejor forma posible.

Psic. Mina Shterenberg
Clínica de Asistencia de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM). www.spm.org.mx
Atención Previa Cita:
México D.F. Teléfonos: 5553 3599, 5286 6550 y 5286 0329. Email: spp@spm.org.mx
Satélite. Teléfono: 5393 0007. Twitter: @spm_satelite. Email: spmsatelite@gmail.com
Metepec; Edo. México. Teléfono: 2153024. Email: spmtoluca@gmail.com

Aún no hay comentarios

Dejar tu comentario