¿Mamá primeriza?

Lo que no debes hacer.

A continuación te presentamos una lista de cosas en las que debes evitar caer cuando te conviertes en mamá por primera vez.

  1. Ser sobreprotectora: Por supuesto que no quieres que nada, absolutamente nada, le pase a ese ser tan frágil y hermoso que ahora está a tu lado. Pero no te preocupes, tu bebé no es de cristal y puedes permitir que la familia lo conozca sin temor a que lo carguen o a que su sistema inmune aún sea demasiado vulnerable. Por precaución, sólo dile a tus amigos y familiares que si están enfermos esperen un poco para conocerlo.
  2. Taparlo demasiado: No hace falta que lo envuelvas con muchas cobijas, es mejor que te guíes por lo que te dice su cuerpo: si sientes que sus manos y pies están fríos, quiere decir que tiene frío y debes cubrirlo un poco más. En cambio, si notas que tiene sudor en el cuello y cabeza es porque tiene calor y debes quitarle alguna prenda para que se sienta más cómodo y fresco.
  3. Evitarle cualquier ruido: A menos de que vivas en medio del campo, será imposible mantener la casa en completo silencio mientras duerme, por eso es mejor que desde el principio lo acostumbres a los ruidos cotidianos del hogar y la calle. De hecho, esto le ayudará a diferenciar el día y la noche y más adelante le permitirá que su ciclo de sueño se acople al de los adultos. Por eso también es importante no dejar a oscuras la habitación si es de día y está durmiendo.
  4. Quitar a tu bebé demasiado rápido de tu pecho: Algunas mamás que amamantan por primera vez cambian muy pronto a su bebé de un pecho a otro, pero en realidad debes ser paciente y esperar hasta que sientas el pecho vacío, ya que la leche del final es la que más alimenta a tu bebé por tener mayor contenido en grasa. ¿Cómo saber que tu pecho está vacío? Cuando lo sientas completamente blando, en ese momento podrás pasarlo al otro pecho.
  5. Esterilizar, esterilizar y esterilizar: El pediatra te recomendó esterilizar todos los objetos del bebé pues sus defensas inmunitarias aún no están totalmente desarrolladas pero a partir del tercer mes de vida basta con que los laves muy bien y los esterilices cada 15 días, ya que el bebé debe entrar en contacto con bacterias que le ayudan a desarrollar sus propias defensas. Sin embargo, si tu bebé es prematuro, debes ser muy cuidadosa con la higiene.
  6. Salir corriendo al hospital: Si en medio de la noche descubres que tu bebé tiene temperatura, quizá te sentirás tentada a correr al hospital para que hagan algo, pero debes aprender a conocer a tu bebé y llamar al pediatra para explicarle lo que le pasa, él te dirá si realmente es necesario que corras a urgencias o no.

Es natural que te sientas tentada a cuidar de más a tu primer bebé, pero en la medida en que dejes de preocuparte por todo, podrás relajarte y comenzar a disfrutar más a tu bebé y esto te ayudará a estresar menos a las personas que te rodean y sólo quieren verlos felices a ti y a tu pequeño.

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