Los reflejos en los recién nacidos

Reacciones que no es necesario que aprendan.

Los recién nacidos nacen con ciertos instintos y reacciones que sin necesidad de enseñarle a hacerlos, los ejecutan que son vitales para su supervivencia.

Reflejo de succión:

El reflejo de succión es un reflejo innato en los recién nacidos que les permite poder alimentarse y garantizar su desarrollo. Se trata de un reflejo inconsciente que se comienza a gestar en el útero materno y que se prolonga durante los seis primeros meses de vida. Cuando los labios del bebé entran en contacto con el pezón, comienza el proceso de succión, gracias a este reflejo se puede garantizar un amamantamiento eficaz.

Reflejo de prensión:

En el momento en el que se ejerce una presión en la palma de la mano del recién nacido, ésta se cierra con fuerza de manera inmediata. Se conoce como reflejo de agarre o presión palmar y tiende a la desaparición en torno al sexto mes, cuando el niño comienza a coger y soltar objetos de manera voluntaria.

Reflejo de moro:

También llamado reflejo de sobresalto o reflejo de abrazo es un tipo de respuesta involuntaria que está presente al nacer y normalmente desaparece después de 3 ó 4 meses. El reflejo de Moro aparece en recién nacidos de manera involuntaria como respuesta a un fuerte e inesperado ruido, o cuando el bebé siente que se está cayendo de espaldas. El recién nacido echará los brazos hacia el aire, con las palmas de sus manos hacia arriba y los pulgares flexionados. El reflejo debe terminar con la retracción de los brazos de vuelta al pecho del bebé.

Reflejo de Babinski:

El reflejo de Babinski es uno de los reflejos temporales en los recién nacidos. El bebé estira y gira los pies hacia dentro cuando se le roza el empeine exterior. Sólo está presente en el 7% de los recién nacidos normales. Por otro lado, el Reflejo Plantar y el Reflejo de Prensión Plantar consisten en que al apretar la almohadilla plantar del recién nacido se produce la flexión de los dedos; este reflejo se encuentra presente en el 93% de los lactantes a los 4 meses y es el que se considera normal, por lo que encontrar un Reflejo de Babinski en un recién nacido debe ser considerado siempre patológico, y se procederá a realizar la derivación del paciente a un especialista en Neurología Infantil.

Reflejo patelar:

Cuando se le da un pequeño golpe al bebé en la rodilla con un martillo especial, la pierna se mueve hacia adelante. Este es un reflejo que nos acompaña toda la vida.
Los reflejos que presenta el recién nacido le son de gran utilidad al pediatra pues le arroja información muy valiosa sobre el estado de su sistema inmunológico. La ausencia de ellos o persistencia de algunos que debieran desaparecer provocarán que se realicen estudios especiales.

Aún no hay comentarios

Dejar tu comentario