La paternidad y sus expectativas

Ser padre no significa ser perfecto.

Convertirse en padres puede ser una de las experiencias más significativas y esperadas en la vida de una persona. En este proceso, es inevitable que surjan una serie de dudas y preocupaciones que nos inquietan, ya que tener un hijo por primera vez implica vernos inmersos en una situación en la que no sabemos cómo vamos a desenvolvernos, pues no nos conocemos como padres hasta convertirnos en uno.

Todos tenemos en nuestro Ser una serie de fantasías relativas a lo que significa ser padres y, sobre todo, respecto a qué tipo de padres queremos llegar a ser. Una de las situaciones que se dan cuando esperamos o tenemos un bebé, en especial la primera vez, es que se reviven muchas de las experiencias que tuvimos nosotros mismos como hijos; pensamos en la relación que hemos tenido con nuestros padres, en lo que nos ha gustado y lo que no; también evaluamos las relaciones que tienen las personas que rodean a nuestros hijos y, con base en todo esto, creamos una serie de expectativas sobre el ideal de padres que nos gustaría cumplir.

Es frecuente y normal que surjan algunos temores sobre la paternidad que se acerca; te ofrecemos algunos consejos a tener en cuenta.

Es necesario estar concientes de que ser padre no significa ser perfecto; por el contrario, más que plantearte expectativas muy altas, es mucho más importante para tu hijo que puedas relajarte y estar perceptivo para poder interpretar lo que expresa tu bebé.

Los ideales son positivos en la medida que guían nuestra conducta, acercándola a aquello que deseamos. No obstante, no debemos perder de vista que la mayoría de las veces los ideales son inalcanzables y no por eso hay que sentir frustración o sentirse derrotados. No aspires a tener el conocimiento y el control de todo. Aprender a leer lo que sientes puede ser la mejor guía para criar a tu hijo, ya que mientras más te comprendas a ti mismo, mejor podrás entender a tu pequeño.

El miedo te ayuda en la medida en que es un motor que lleva a la reflexión y el cuestionamiento sobre cómo deseas ser antes de ser padre o al momento de empezar a serlo. Esto te llevará a conocerte mejor y a tener más claridad en los diferentes retos que se te presenten. En este sentido, es también importante que la pareja pueda comunicar sus expectativas, al tiempo que tiene la posibilidad de compartir metas en común con respecto a esta tarea que llevarán en conjunto.

No te guíes por la comparación con los demás, ya que la relación que desarrollarás con tu hijo será una relación única. Siempre existirán aspectos tomados de la identificación con tus padres u otras personas, pero tú te convertirás en el padre que quieres ser.

Por ultimo, recuerda que no existe un camino único para ser un buen padre o madre. Lo que sí ayuda es poder estar en una posición de apertura a todas las experiencias nuevas que se van presentando para poder aprender con cada una de ellas. Ser buenos padres toma tiempo y práctica y es un aprendizaje que durará toda la vida.

Psic. Isabel Sananes
Sociedad Psicoanalítica de México (SPM)
www.spm.org.mx

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