La importancia de comer en familia

Un buen momento para reforzar la educación de los hijos.

Comer es algo sencillo y cotidiano. Es una pausa en el día en donde no sólo podemos convivir con los demás y comentar cómo nos ha ido en el día, sino que representa un buen momento para reforzar la educación de los hijos.

No importa que la conversación se de en términos de peleas y exhortaciones de los padres, siempre será un buen momento para hacerles sentir a los hijos el interés que se siente por ellos.

Algunas investigaciones han documentado el hecho de que esta reunión cotidiana contribuye a prevenir problemas, sobre todo de conducta en adolescentes. Un ejemplo de ello son los estudios realizados por el Centro Nacional sobre Adicciones y Drogas de la Universidad de Columbia. El estudio revela cómo esa reunión tan cotidiana y sencilla, si se practica frecuentemente, contribuye a que los jóvenes no caigan en conductas destructivas (consumo de drogas, alcohol y tabaco, así como embarazos de adolescentes). Ya en 1996 se hizo también un estudio para saber si había algo característico de los chicos que no presentan tales problemas. Para sorpresa de los investigadores, resultó que, para este grupo de jóvenes, comer en familia era más importante que la asistencia a la iglesia o las calificaciones escolares.

Una encuesta realizada en 2003, muestra significativas diferencias entre dos grupos de adolescentes, según la frecuencia con que comen en familia; se dividieron en dos grupos atendiendo a la frecuencia semanal con la que se reunían para comer. El primer grupo comía en familia un promedio de 2 veces por semana, mientras que el segundo lo hacía un promedio de cinco veces y más a la semana. Al cuestionarles a los jóvenes sobre el consumo de ciertas sustancias, el 85% de los jóvenes del segundo grupo manifestó no haber probado nunca el tabaco contra el 65% del primer grupo; respecto al alcohol había un 68% contra 47% o la marihuana 88% contra 71% de los que se reunían menos con su familia. Esos mismos chicos (primer grupo) presentan también menos problemas de ansiedad y tedio, y sacan mejores calificaciones.

En otro estudio se descubrió que comer en familia habitualmente contribuye a prevenir depresiones y suicidios, especialmente entre las chicas. Los autores del estudio aventuran que “quizás las comidas en familia proporcionan a los padres una ocasión, formal o informal, de atender al bienestar emocional de sus hijos adolescentes, particularmente de las chicas”. Los datos hablan y apoyan la tesis de que la comida en familia ayuda al sano desarrollo de todos: padres e hijos.

Lic. Nieves García
Especialista de TAD en Educación, Desarrollo y Familia.
www.tad.org.mx
FB ThinkTad
ThinkTad

Aún no hay comentarios

Dejar tu comentario