La enuresis

Mi hijo aún se hace pipi.

Claudia es madre de Pablo quien tiene 6 años y aún moja la cama de manera esporádica. Ella me decía en la primera sesión:

“es que, aunado a todo lo que tengo que hacer en el día, ahora tengo que estar lavando sábanas, pijamas y lo peor de todo es el colchón. Te juro que no me enojo, bueno, en realidad sí, la verdad es que me dan ganas de… mira, aunque sé que no es así, siento que lo hace a propósito, luego me siento terriblemente mal de pensarlo, me desespero y, la verdad, ya no sé qué hacer.”

Tú como mamá probablemente te sientas identificada con Claudia. La edad “normal” o esperada de control de esfínteres en un niño es entre los 3 y 4 años, sin embargo muchos papás se enfrentan con que el niño nunca logra avisar cuando quiere ir al baño, por lo que a veces amanece mojado.

También hay casos en los que el niño logra ir solito al baño o avisar durante un periodo de tiempo pero luego vuelve a hacerse pipí durante el día. Es muy común y entendible que, a pesar de que amas muchísimo a tus hijos, cuando se hacen pipí surjan sentimientos de ira o desesperación. Para evitar caer en amenazas, gritos o exponerlo en público, te ayudará mucho adentrarte más en lo que le está pasando. Para poder ayudar a tu pequeño, es importante tener presente que cuando se orina no lo hace a propósito y que es algo que no está pudiendo controlar, que seguramente le está generando mucha angustia y le hace sentirse inseguro, diferente a los demás niños y blanco fácil de burlas y humillaciones.

Definitivamente, te necesita y necesita saber que puede apoyarse en ti para encontrar la mejor y más pronta solución a esta situación. Cuando un niño se hace pipí en la cama o le está costando trabajo avisar durante el día, es muy recomendable, en primera instancia, consultarlo con el médico para descartar cualquier tipo de disfuncionalidad física como en los casos de:

  • vejiga pequeña
  • debilidad muscular
  • algún daño orgánico.

Cuando no existen daños físicos, a este padecimiento se le llama enuresis.

El niño que sufre de enuresis nos está comunicando algo. Algo que no sabe lo que significa y no sabe cómo expresarlo en palabras. Ese “algo” es diferente en cada caso. Es muy recomendable llevarlo a tratamiento psicológico para que un profesional le ayude a entenderlo y comiencen así a solucionar el problema como familia. Acudir a terapia es importante también para ayudarle a enfrentar aspectos de afección comunes en los infantes como pueden ser pesadillas, celos frente a la llegada de un hermanito, la muerte de alguien cercano, tener el sueño muy profundo y a descartar situaciones más graves como abuso sexual o violencia. Es importante que sensibilices a tu pareja y a tus otros hijos sobre las implicaciones de la enuresis y la importancia de hacerlo sentir respetado y apoyado.

Hablen del tema abierta y tranquilamente exponiendo el problema y analizando cómo abordarlo. En las últimas sesiones, Claudia me comentaba algo que tal vez te pueda servir cuando sientas que se cuestiona tu autoridad: “Me siento más tranquila conmigo misma cuando no le grito, cuando estoy cerca y hablamos abiertamente del problema y de los avances que ha tenido, siento que esto ha sido crucial en su mejora.”

Psic. Leticia García
Miembro de la SOCIEDAD PSICOANALÍTICA DE MÉXICO (SPM)
www.spm.org.mx
Tels.: (+52-55) 5286 1744 y 5286 5509

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