La caries rampante o caries de biberón

Se presenta en los dientes superiores de los niños en edad de lactancia.

Es un tipo de caries de avance rápido y destructivo, es conocida también como caries del lactante o síndrome del biberón nocturno. Se presenta en los dientes superiores de los niños en edad de lactancia y se considera una caries rampante por tener un avance rápido, esto se debe a las condiciones y al medio en que se produce esta enfermedad.

El azúcar de los líquidos en contacto prolongado con los dientes produce caries si el niño está constantemente tomando biberón o este se le deja por la noche ya que es la única manera de que se duerma, el azúcar se queda en los dientes y entonces las bacterias que están en la boca se convierten en ácidos, estos ácidos destruyen el esmalte que sirve de protección a los dientes de leche ya que son de una dureza inferior a una cascara de huevo y es ahí donde empieza la caries.

Condiciones que propician esta enfermedad:

  • Dieta alta en azúcar.
  • Dar biberón o pecho en la noche, ya que los restos de leche se quedan en la boca y al fermentarse atrae las bacterias generadoras de caries.
  • Endulzar el chupón o el pezón con azúcar o miel.
  • No aplicar flúor a los dientes cuando ya se encuentran.

Características de la caries rampante

  • Tiene una evolución muy rápida afectando muchos dientes, generalmente están involucrados más de tres dientes.
  • Se relaciona con la alimentación nocturna y falta de limpieza.
  • En los casos graves llega a afectar a los dientes inferiores.
  • La primera señal apreciativa de que tu bebé pueda tener caries de biberón es la aparición de unas manchas blancas en los dientes superiores.

¿Qué hacer?

  • Controlar la dieta en bebés: dieta baja en azucares y carbohidratos.
  • No endulzar el biberón o el pezón con azucares o miel.
  • En caso de usar chupón o biberón como medio para dormir realice una buena higiene en los dientes del bebé.
  • Si presenta la enfermedad acuda al odontólogo.
  • Realizar aplicaciones de flúor de 0.02% recetados por el odontólogo.

Es recomendable no dejar el biberón al pequeño como juguete y que lo tenga consigo todo el día, y si tiene este hábito llenarlo de agua, pues no causa daño a los dientes y servirá para que el niño deje de lado el biberón pues no es tan sabroso como el biberón de leche.

A partir de los seis meses, comenzar a darle al niño de beber en un vasito y hay que intercalar entre el biberón y el vasito.
Después de cada toma y de vez en cuando, entre horas, limpia las encías de tu hijo con unas gasitas o pañitos con agua, pero si ya tiene todos los dientes usar un cepillo dental apropiado a la edad.

Si ves que tu bebé tiene esas manchitas blancas o le cambia la tonalidad de los dientes visita al especialista, atiende este problema a tiempo, puede prevenir futuros problemas odontológicos.
Así que ya sabes en cuanto detectes alguna señal de las ya mencionadas, acude con un experto lo más pronto posible, la salud de tu pequeño incluida la bucal es primordial.

Marco Antonio Rodriguez Bolaños
Dr. Estomatólogo

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