Imposiblidad de concepción masculina

Pueden existir problemas anatómicos e inmunológicos.

La infertilidad es la incapacidad de lograr el embarazo después de buscarlo por lo menos durante un año sin usar control prenatal.

Se considera que la frecuencia de que el problema radique en el hombre se debe a la mala calidad del esperma, sin embargo también pueden existir problemas anatómicos que afectan su capacidad eyaculatoria.

Los espermatozoides son células vulnerables, su formación se puede demorar varias semanas (hasta siete) y son muy sensibles a las influencias exteriores a lo largo de su desarrollo.

Por eso las muestras de semen que un hombre aporta pueden variar en calidad y en cantidad.

Problemas anatómicos:

Escroto. Se pueden presentar problemas como varicocele (aumento de las venas del escroto y los testículos), o hidrocele (exceso de fluido lubricante alrededor de los testículos). Ambas condiciones incrementan la temperatura de los testículos, inhibiendo la producción de espermas.

Transporte del esperma. Ocurren por obstrucción del conducto deferente, que puede impedir que el esperma sea expulsado de los testículos.

Problemas de eyaculación. Cuando el hombre no puede eyacular en el orgasmo: su eyaculación puede ser retrógrada (en seco), el semen se eyacula hacia atrás, hacia la vejiga, en lugar de hacerlo hacia la uretra.

Falla de los testículos. Puede ser que no haya producción de esperma o que esté inhibida. El fallo testicular suele ocurrir cuando no hay espermatozoides en el líquido seminal (no siempre afecta a los dos testículos).

Obstrucción del conducto. Es probable una obstrucción de uno o los dos conductos deferentes (tubos que conectan los testículos con las vesículas seminales, donde se guarda el esperma), lo anterior se puede deber a una enfermedad congénita o a una infección.

Bajo recuento espermático. La concepción puede retrasarse en tiempo, pero no significa que el hombre sea infértil. Cuando existe escasa producción de espermas, la mayoría son anormales o no muy activos.

A veces la causa se relaciona con problemas hormonales, anatómicos, inmunológicos o factores medioambientales.

El recuento. Cada milímetro de semen debería contener alrededor de tres millones de espermatozoides. Si hay menos de veinte millones con una proporción elevada de anormales, el semen es pobre para la fecundación.

Problemas inmunológicos

Puede ocurrir que algunos hombres o mujeres tiendan a producir anticuerpos contra el esperma que, como es obvio, pueden interferir con la reproducción.

Sin embargo, esto es más común en los hombres. En ellos, los anticuerpos pueden localizarse en la superficie del esperma, en el semen o en la sangre.

En la mujer los anticuerpos se hallan en la mucosa cervical o en la sangre.

La fertilidad y los anticuerpos. Los anticuerpos adheridos a los espermatozoides son los de mayor problema, porque afectan su movilidad y capacidad para penetrar en la mucosidad cervical y fecundar el óvulo. También puede afectar el acrosoma (pequeño depósito situado en el extremo apical de la cabeza del espermatozoide), que contiene las enzimas esenciales para la penetración del óvulo.

Tratamientos de fertilidad. Por lo general, la presencia de anticuerpos no significa que un hombre no pueda concebir. Los especialistas recomiendan no hacer análisis de anticuerpos de forma rutinaria, sino sólo cuando exista una “infertilidad no explicada”. Esto suele ser así porque el tratamiento es riesgoso y difícil, con graves efectos secundarios por la utilización de esteroides.

En ocasiones, los hombres presentan problemas de salud al trabajar con sustancias peligrosas, lo que reduce el recuento espermático.

Por ello, es recomendable consultar al médico si existe un contacto con pesticidas, rayos-X, disolventes para pinturas, metales pesados como el plomo, mercurio o arsénico.

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