Importancia de la convivencia padre-hijo

La interacción con el padre es fundamental para ayudar a definir la identidad sexual del niño.

El tiempo pasa rápido, y cuando menos te des cuenta tu hijo estará en la universidad, buscará trabajo, tendrá novia y se irá de casa. Ahora que es pequeño, se puede decir “que es más tuyo”. La vida no es fácil por ello hemos de disfrutar de los momentos presentes. Los estudios de investigación han demostrado que la interacción con el padre es fundamental para ayudar a definir la identidad sexual del niño o de la niña. La relación con la madre viene dada casi de forma obligatoria, ya que a ella le corresponde la gestación y una estrecha relación en los primeros meses. Pero seas tú quien como sexo opuesto ayudes a tu hijo a aprender su correspondiente sexualidad.

Si tu hijo es varón necesitará de ejercicios físicos que son más propios de los hombres y ayudan a fortalecer musculatura: las guerritas tirados en el sofá o en la alfombra de casa, los partidos de fútbol, las carreras, etc. Todos los deportes físicos son esenciales. Si eres de los que todo lo arreglan, podrás enseñar a tu hijo, con algo de paciencia, a ser tu súper ayudante en cuestiones domésticas. Con él podrás pintar una pared, arreglar un cuarto de trastos, meterse en el motor del coche…si le haces sentir importante y necesario, no solo arreglarás lo que necesites, sino que le estás dando herramientas vitales para su seguridad.

Si eres un buen cinéfilo, aprovéchalo y llévatelo tu solo al cine, después le invitas una malteada y comentan la peli de “hombre a hombre”. Tu hijo te necesita presente y sobre todo, necesita que le dediques tiempo a él solo. Es normal que del trabajo lleguemos todos cansados, pero quizás en el fin de semana, puedes apartar para él un rato, para disfrutar el uno del otro de forma exclusiva.

Entre padre e hijo debe de haber actividades, pequeños secretos, vocabulario propio que afianza los lazos entre ambos. Pueden tener un lugar para sus “tesoros” (amuletos, piedras raras, puntas de lanzas apaches encontradas en la montaña…). Y si quieres darle una experiencia que no olvidará nunca, llévatelo de campamento, al menos una noche, donde los dos juntos viendo las estrellas, recordarán que la amistad más bella, inicia entre un hijo y un padre, y está llamada a durar para siempre.

Lic. Nieves García,
especialista de TAD
(THINK · ACTION · DEVELOPMENT)
en Educación, desarrollo y Familia.

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