Imagin-Arte

El arte como estímulo de la imaginación.

“La imaginación es más importante que el conocimiento.” Albert Einstein.

¿Quién no quisiera tener la imaginación que posee un niño? Romper cualquier límite, sobrepasar prejuicios, transportarse a sitios completamente diferentes con solo imaginarlo. Ojala conserváramos un poco de esa capacidad de asombro que teníamos de niños.

Conforme el paso de los años, nuestra capacidad de imaginar se estanca. Es nuestra costumbre seguir tal cual los comportamientos establecidos. No nos detenemos a cuestionar y analizar nuestro entorno. Reproducimos patrones al punto de convertirnos en verdaderos adultos.

¿Cómo hacer para no perder eso que desde pequeños nos motiva a descubrir, asombrarnos, inventar, compartir, comprender? Sencillo, PRACTICANDO.

Cada vez más estudios demuestran que cuando un pequeño tiene contacto directo con el arte, en cualquiera de sus expresiones, se ve influenciado positivamente en su manera de ver el mundo. Se estimulan sus sentidos, se promueve su desarrollo perceptivo; se impulsa su imaginación. Aprenden a interactuar con otros, les es más fácil expresar sus ideas y respetar a los demás; sobre todo, experimentan la aceptación y conciencia, características invaluables en el camino a la adultez.

Darle al niño la oportunidad de crear constantemente, instruyéndolo sin limitarlo, es la mejor manera de promover sus habilidades comunicativas que lo acompañarán durante su crecimiento.

El proceso de creación le sirve al pequeño como un medio para expresar sus sentimientos, pensamientos e intereses; funciona como un respiro para el día a día, un escape de la rutina. Un desahogo. Así expresa aspectos de la vida cotidiana que se le dificultan asimilar y compartir con otros, favoreciendo su autoconocimiento y la interrelación con el entorno en el que se desenvuelve, desarrollando imágenes mentales que funcionan para comprender cada situación al momento de resolver problemas.

Mediante la experiencia artística es posible que el pequeño mejore su desempeño en cualquier actividad que realice. Es la mejor manera de explotar sus capacidades de análisis, interpretación y comunicación, vitales para su desarrollo complementando el resto de su educación.

En contraste el sistema educativo de nuestro país, ha desplazado la enseñanza de las artes porque se considera, además de un gasto innecesario, que no es factor determinante para el desarrollo de los alumnos pese a los resultados positivos en la influencia del desempeño de los niños.

Cada representación artística nos acerca a los sentimientos, al desarrollo físico, a las aptitudes perceptivas, capacidades intelectuales, a los factores de creatividad, al gusto estético y al desarrollo social del niño. De ahí la importancia en encontrar la manera de acercar a nuestros hijos a este tipo de prácticas, procurando elegir la mejor opción que se adapte a sus habilidades y exigencias.

Pintar, bailar, cantar, escribir, componer, interpretar. Sin importar que elijan procurando ser constantes, seguro fortalecerán, no solo habilidades psicomotrices, sino también lazos afectivos y comunicativos entre padres e hijos.

Sin salir de tu casa o en algún centro cultural cuando el presupuesto es poco; o con clases particulares si tienes la oportunidad, acerca a tu pequeño a las artes. Además de divertirse juntos, estarás preparando a tu hijo para conocer, explorar, experimentar y comunicar el mundo que mira.

Anaid Serrano

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