Exámenes en el embarazo

Las pruebas que no debes dejar pasar en esta etapa.

Sin duda, recibir la noticia de que estás embarazada es algo que te llenará de alegría y al mismo tiempo de dudas. Querer tener un embarazo tranquilo y un bebé muy sano es lo que cualquier mamá desea. Por ello existe una serie de exámenes que debes practicarte durante esta etapa para asegurarte de que todo está bien o en su defecto poder actuar lo antes posible ante una anomalía.

A continuación te detallaremos los exámenes a los que tendrás que someterte.

Biometría hemática.

Ayuda a detectar algunos padecimientos como infecciones o anemia. Consiste en tomar una muestra de sangre para analizar las plaquetas y glóbulos blancos y rojos. Se debe realizar al inicio del embarazo y al inicio del segundo y tercer trimestre.

Grupo sanguíneo.

Consiste en hacer una comparación del grupo sanguíneo para diagnosticar la compatibilidad de Rh entre la madre y el bebé pues en caso de haber incompatibilidad podría atraer problemas como la anemia. Se debe realizar una vez que se ha confirmado el embarazo y solo se practica una vez.

Examen de orina.

La principal intención de este examen es diagnosticar cualquier padecimiento del tracto urinario o de tipo renal. Se debe realizar durante el primero, segundo y tercer trimestre.

Urocultivo.

Es un examen de orina que nos permite ayudar a detectar la presencia de bacterias. Se debe realizar desde el primer trimestre pues entre más pronto se detecte más fácil será tomar medidas para evitar complicaciones en el embarazo.

Tamiz de glucosa.

Éste debe realizarse entre las semanas 24 y 28 y sirve para detectar diabetes gestacional. En caso de salir positivo se realizará otro estudio llamado curva de tolerancia a la glucosa oral para confirmarlo.

VDRL.

Es uno de los primeros exámenes que debes realizarte pues sirve para detectar enfermedades de transmisión sexual por medio de un análisis de sangre. Debido a que no es muy preciso, en caso de salir positivo se debe realizar otro examen más específico para poder orientar sobre el tipo de parto que más conviene.

VIH.

Aunque no es un examen obligatorio, es recomendable realizarse pues no todas las mujeres saben si son o no portadoras del virus. En caso de resultar positivo, si se detecta a tiempo se puede reducir el riesgo de que se transmita al bebé.

Hepatitis B.

Se recomienda realizarse al inicio del tercer trimestre. Debido a que la hepatitis B es altamente contagiosa hacia el bebé, si se detecta a tiempo se podrá vacunar al bebé justo después del parto dentro de la sala de parto.

Ecografía.

Una ecografía es la herramienta fundamental para vigilar el desarrollo de tu bebé pues además de controlar su peso y medidas podrás conocer la posición de la placenta e incluso el sexo de tu bebé. Es recomendable que antes de realizarte un ultrasonido bebas mucha agua para obtener unas imágenes de mejor calidad.

  • Primer ecografía: Se realiza a las 12 semanas y permite controlar el desarrollo del feto, conocer la fecha de parto, confirmar la existencia de más de un feto, localizar la placenta y detectar algunas malformaciones.
  • Segunda ecografía: La segunda ecografía se practica entre las 20 y 22 semanas, permite descubrir el sexo del bebé y detectar posibles malformaciones.
  • Última ecografía: Se realiza entre las 32 y 34 semanas para detectar anomalías no identificadas en las anteriores y principalmente la posición en la que se encuentra el bebé dentro del útero.
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