Eres lo que tu mamá comió

La dieta determina el género.

Gracias a la Escuela de Biociencias de la Universidad de Exter y la Universidad de Oxford, contamos con las primeras evidencias científicas que relacionan a la alimentación de las madres, con respecto al sexo de sus bebés. Según la publicación de la universidad, el estudio revela una clara correspondencia entre el consumo de alimentos y el momento de la concepción.

Pero ¿qué no es el espermatozoide quien determina el género? ¡En ellos están los cromosomas X o Y! Tal parece que se dejan seducir, en este caso, por los nutrientes que desprende nuestro organismo. ¡La noticia es increíble! ¡Tenemos el poder de favorecer el desarrollo del bebé en estado fetal de un sexo u otro!

Los científicos británicos le dieron seguimiento a la dieta de 740 mujeres embarazadas. Así, se manifestó que el 56% de las mujeres que consumió más alimentos en cierto periodo, habían tenido varones. Es decir, aquellas que ingirieron más calorías. También hubo un fuerte vínculo con las que comían cereal, pan, carnes rojas, arroz, jugos, palomitas, tortillas, huevos, plátanos, higos, cerezas, uvas, mayonesa, frijoles, embutidos… Ellas también se embarazaron de niños. Y justamente, el embarazo masculino demanda de más suplemento de potasio, calcio o sodio. El consumo de alimentos energéticos durante el resto del embarazo no se relacionó con el género de los bebés. Así que en nada ayuda si, a la semana de estar embarazada, le sigues tupiendo a los chocolates. Esos simplemente engordan.

Según los científicos, los resultados de esta investigación respaldan la hipótesis de que la naturaleza primaría “la descendencia masculina, cuando hay abundancia de recursos y la femenina, cuando hay escasez”.

El mecanismo aun no se comprende en plenitud. Pero gracias a las investigaciones, se sabe que los altos niveles de glucosa favorecen el desarrollo de embriones masculinos, e inhiben el desarrollo de embriones femeninos. Entonces, si la mamá no desayuna, estaría rebajando los niveles de glucosa en su organismo y sería más propensa a dar a luz a una niña.

Con este estudio los científicos determinaron que la concepción varonil requiere de una mayor ingesta calórica durante los días de fecundación. Embarazarse de una niña no necesita de tantos recursos… Y como las mujeres nos la vivimos a dieta ¡Ya sabemos porque nacen tantas nenas!

Por: Dore Ferriz

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