El nacimiento en el hospital

Las ventajas que debes considerar.

Si bien es cierto que el regreso a lo natural ha motivado a muchas madres a parir en la casa, también consideramos que el parto hospitalario en la actualidad es una buena opción, ya que actualmente estas instituciones y centros de atención médica maternal han incorporado políticas de mayor atención a la madre y mejorado el entorno del nacimiento.

Considera que un entorno hospitalario es desconocido, y esto puede generar sentimientos de inseguridad y estrés, por lo que habrás de aplicar algunas ideas que hemos de exponerte, para sentirte mejor y lograr traer al mundo un hermoso bebé.

Te adelantamos que los hospitales normalmente te retiran ciertos objetos personales de valor que traes contigo, como joyas, collares, anillos, etc. Coloca tus cosas en una bolsa. Infórmate de todas las medidas que has de tomar antes de tu ingreso.

Una vez internada en el hospital, tus médicos o los responsables de la atención te interrogarán sobre tu condición presente, la frecuencia de tus contracciones, si se ha roto la fuente, entre otras preguntas más. De inmediato pasarás a revisión, se hará una exploración de tu abdomen, se palpará la posición del bebé y se monitorizarán los latidos cardiacos de tu bebé. Asimismo, se te tomará la presión, la temperatura y se te realizará un examen interno para conocer la dilatación del cuello uterino. La observación del bebé también podría realizarse a través de equipo tecnológico más moderno.

El nacimiento

Si has tomado la decisión de parir sin el uso de fármacos, las enfermeras parteras podrán apoyarte con métodos analgésicos. Sin embargo, Puedes disponer de analgésicos en pequeñas dosis para ayudarte a soportar la faena.

Al momento que tu bebé está a punto de nacer deberás adoptar una postura semireclinada. Si se presenta el peligro de un desgarre, posiblemente requieras de una episiotomía cuando la cabecita del bebé corone. La episiotomía se hace más necesaria si se recurre al uso de fórceps.

Colocarán a tu bebé sobre el abdomen al tiempo que te inyectan sintometrina en el muslo, con el fin de asegurar que el útero se contrae con firmeza, y reducir el riesgo de una hemorragia después de expulsar la placenta. Se analiza al bebé con la puntuación Apgar, y te pueden informar el puntaje obtenido.

Es importante explicar que un parto en el hospital suele ser una buena elección para que el proceso del nacimiento sea exitoso. Es una opción segura debido a que ahí se encuentran todos los elementos técnicos necesarios, además de que los médicos y las enfermeras y responsables del área tienen mucha experiencia. Asimismo, es una mejor elección si presentas algún signo de insuficiencia cardiaca, diabetes, hipertensión; si esperas gemelitos; si el bebé viene de nalgas, o si eres mamá primeriza y tu historial presenta signos de riesgo. Si algo no sale conforme lo esperado, contarías con asistencia médica de urgencia inmediata, disponiendo de una amplia variedad de analgésicos.

La certeza de que todo va mejor en el hospital que en casa puede darte la tranquilidad necesaria de que dispondrás de lo necesario para ser madre. Inclusive, después del parto tienes la posibilidad de contar con un periodo de descanso que tal vez sea más corto en casa, donde los demás hijos, si los tienes, demandarán de tu atención.

Por otra parte, hemos de señalarte algunas desventajas de elegir un hospital, para que cuentes con todos los elementos para tu mejor decisión. En hospitales de gran demanda puede ser abrumador el ambiente, aunque existen algunos que ofrecen una agradable estancia.

Las reglas y las pautas son parte de la disciplina de un hospital, pero esto no significa que estés obligada a hacer cosas con las que no estés de acuerdo. También no debes olvidar que tu pareja se puede sentir desplazado y apartado del nacimiento de su hijo.

Por ello, es importante que te informes junto con tu pareja de la mejor opción para dar a luz, y sentirse satisfechos de su elección, además de estar preparados para cumplir con los requerimientos y necesidades que pudieran surgir.

Una experiencia personal en el hospital

Si tu elección fue dar a luz en un hospital, dependiendo cuál y de quién te cuide, el parto puede incluir algunos procedimientos que son comunes en este tipo de lugares. Sin embargo, no dejes de investigar más a fondo, porque también depende del lugar donde vives y del tipo de hospital.
La formalidad administrativa de ingreso es inevitable. Al momento que se rompan las membranas, serás monitoreada y te colocarán un equipo para tal efecto. Si el parto es lento es común la administración de oxitocina para estimular las contracciones, además de que dispondrás en todo momento de fármacos para atenuar el dolor.

Considera que los turnos en un hospital pueden cambiar, y el personal cambia según dichos turnos, por lo que serás atendida por personas distintas, sobre todo por las noches.

La episiotomía es un procedimiento también posible, para facilitar la expulsión y nacimiento de tu bebé, y ésta evitaría heridas o lesiones en el tejido perineal o vaginal. La sintometrina suele administrarse para reducir el riesgo de hemorragia, después de expulsar la placenta. Tu bebé estará en tus brazos tan pronto como sea posible para que lo amamantes.

Una experiencia para tu bebé

Es probable que le coloquen en la cabeza durante el parto un electrocardiograma para medir sus latidos. Tu bebé experimentará cualquier fármaco que le sea administrado, lo que puede provocarle sueño o sea más lento succionando cuando nazca.

Te lo entregarán casi de inmediato para que lo arrulles y te conozca durante algunos minutos. Le será cortado su cordón umbilical y le succionarán por la boca y la nariz, para despejar cualquier mucosidad.

Será pesado y medido, y el médico lo explorará, para que te lo devuelvan limpio y envuelto en mantitas, comenzando su vinculación contigo al amamantar. Al final, el médico responsable le realizará un examen más detallado minucioso, que es la culminación de la venida al mundo de tu hermoso bebé.

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