El momento de ir al hospital

Contando las contracciones.

Si en un lapso de una hora sientes contracciones que se producen cada cinco a quince minutos, con una duración de un minuto, y no desaparecen cuando te mueves, o si notas que son insoportables, es hora de llamar al hospital o a la comadrona, según lo planeado.

Tu respiración tomará otro ritmo, mientras el proceso de preparto cursa su primera etapa. Sin embargo, aún tienes tiempo de verificar todo lo que necesitas. No hay prisa, ya que la primera etapa puede durar como mínimo ocho horas, cuando es tu primer bebé.

Si decidiste tener el parto en casa estarás más cómoda. Pero, si el hospital queda muy lejos o te preocupa la posibilidad de poder llegar a tiempo, puedes acudir si lo consideras necesario.

¿Qué debes llevar?

Organiza tus cosas en tres categorías: ropa y objetos personales; ropa y pañales para bebé. Necesitarás de dos a tres sujetadores de maternidad, y otros tantos camisones de algodón con abertura frontal; cierta cantidad de compresas para el pecho, una bata y pantuflas; ropa interior y algunas compresas absorbentes. Podrías necesitar también un cepillo de cabello y champú, un par de toallas femeninas, y toallas, un pequeño espejo, un poco de maquillaje, crema facial, crema para las manos y pañuelos de papel o papel higiénico.

También tu bebé requerirá ropita, pañales, un gorrito, un mameluco para dormir, además de una mantita para envolverlo cuando salga del hospital, y te lo lleves a casa.

El viaje al hospital

Si has decidido ir al hospital en automóvil particular, en lugar de usar una ambulancia, procura estar cómoda y segura.

Durante el proceso de planificación habrás de considerar que el camino al hospital es conocido por ti y por la persona que maneja. Se deben de conocer los lapsos de tiempo, considerando si hay tráfico o no, y si existen vías alternas en caso de que el tránsito no permita el avance. También considera si hay que pagar por el estacionamiento o si existe un lugar para aparcar, incluyendo el conocimiento de las entradas al hospital y la ruta de entrada al pabellón de maternidad, especialmente por las noches.

Existen diversos modos de trasportarte al hospital: en ambulancia, taxi o en coche particular. Nunca manejes tú, y asegúrate de dar toda la información posible de la ruta y una descripción de cómo llegar a tu casa, para que de ahí te lleven al hospital, evitando retrasos innecesarios.

Si la decisión ha sido que vayas en coche, asegúrate de que esté en óptimas condiciones mecánicas y con el tanque lleno de gasolina. Esto hazlo a partir de la semana 38, para prevenirte en caso de urgencia. El automóvil deberá ser de preferencia grande, para que vayas cómoda.

El parto durante el viaje

Reclina el asiento hacia atrás, con el fin de que vayas recostada. Si sientes que el bebé va a nacer antes de que llegues al hospital, en el camino, deberás conservar la calma. Si el hospital no queda lejos, es probable que todavía llegues a tiempo. Si estás aún muy lejos del centro hospitalario, entonces habrá que detenerse en el primer teléfono en el camino, y llamar a una ambulancia; en último de los casos, prepárate para un parto de emergencia.

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