El Kamasutra de las embarazadas

Posiciones y posturas.

El sexo durante el embarazo no sólo no es malo para las futuras madres, sino que es recomendable y sano para solidificar a la futura familia. ¿Cómo es recomendable mantener el interés íntimo y sexual y, además, aumentarlo?

¿Qué es esto del Kamasutra?, ¿qué tiene que ver este antiguo texto hindú, de aproximadamente el siglo I de nuestra era, con las parejas mexicanas del siglo XXI? El texto no sólo aborda aspectos relacionados con las posiciones y refinamiento de los sentidos, también abarca temas íntimamente relacionados con la mente, el cuerpo y el espíritu; ello con una delicadeza que permaneció oculta al público del mundo occidental hasta mediados del siglo XX.

Una de las claves más valiosas que nos aporta este texto es la de sostener que es indispensable la búsqueda del placer mutuo para aumentar el placer de uno mismo.

Recordemos que durante el embarazo hay una serie de cambios físicos, hormonales y emocionales que se combinan de manera distinta en cada mujer, como senos adoloridos, náuseas y emociones que pueden cambiar como una montaña rusa.

En el primer trimestre (recuerda consultar a tu médico en caso de dudas) tu bebé es tan chico que los cambios externos del cuerpo no son tan evidentes, pero, por dentro, todo cambia con rapidez. El truco es seguir el ritmo de tu cuerpo y hacerle saber a tu pareja dónde hay dolor o, aun mejor, dónde hay más sensibilidad.

Los labios de la vagina y el clítoris suelen tener mayor flujo sanguíneo y, a veces, una mayor sensibilidad; por lo que hay que saber cómo y cuándo transformar esta hipersensibilidad en hiperplacer. Si le comunicas a tu pareja cuándo hay que tocar con suavidad o cuándo hay que ser más pasional y en dónde, el embarazo se convierte en un emocionante mapa de zonas erógenas cambiantes.

También existirán ocasiones en las que no tendrás ganas de tener relaciones sexuales con tu pareja y sólo busques afecto: el embarazo es uno de los momentos en donde la mujer tiene mayor necesidad de sentirse segura con su pareja, de quien espera apoyo. Pero hay que dejar la puerta abierta a esos momentos en donde los cambios hormonales incrementan tu deseo sexual. Tu bebé, protegido por el líquido amniótico del vientre materno, está bien protegido contra el peso del cuerpo de tu compañero.

En el segundo trimestre, tu vientre se vuelve más prominente, lo que hace que las posiciones frente a frente se vuelvan cada vez más imprácticas. En esta etapa, la mujer arriba del hombre puede ser una posición más cómoda puesto que no hay peso adicional sobre ti y tú controlas el ritmo del movimiento y el grado de penetración. Otras variantes, donde el hombre se arrodille frente a la cama o en posiciones de penetración vaginal por atrás, pueden ser placenteras para ambos. Ten en mente que lo que funciona un día puede no funcionar la próxima vez.

En estados más avanzados, posiciones laterales, como la llamada “de cuchara”, permiten movimientos más controlados y placenteros para ambos. Hay que recordar que el mayor órgano sexual es la mente, seguido por la piel del cuerpo entero, y la mejor llave es la apertura y la comunicación. Debemos tener en mente, sin embargo, el hecho de que en los embarazos de alto riesgo es indispensable consultar al médico con respecto a posibles restricciones o prohibiciones en los actos sexuales.

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