El calostro y otros beneficios de la leche materna

Lo mejor que le das a tu bebé viene de ti.

Cuando nace tu bebé lo único en lo que puedes pensar es en darle lo mejor y tener la seguridad de que nada malo pueda pasarle.

La naturaleza puede llegar a ser tan perfecta que por ello la mujer tiene la capacidad de proveerle a sus hijos algo único: la leche materna.

La composición de ésta es ideal para el buen desarrollo del bebé. La primer ingesta del bebé de la leche materna es de vital importancia; de apariencia amarillenta, ésta primer leche llamada calostro contiene una gran cantidad de anticuerpos y nutrimentos indispensables para el bebé a la hora de nacer.

El calostro contiene inmunoglobulina A secretora, una sustancia que al ser ingerida por el pequeño forma una capa en las partes más susceptibles a contraer un virus por parte del bebé: intestinos, nariz y garganta.

Si bien es cierto que no se conoce aún a ciencia cierta la causa de la muerte súbita infantil, las estadísticas dicen que los bebés que toman leche materna tienen un elevado porcentaje menor de riesgo a sufrir este síndrome.

La leche materna es para el bebé más fácil de digerir que la leche de fórmula, previniendo así que sufra de estreñimiento, cólicos o diarrea.

Amamantar al bebé no solo tiene consecuencias benéficas para él sino también para las mamás pues ayuda a disminuir la hemorragia posparto, la anemia, disminuye el cáncer de seno e incrementa el amor entre madre e hijo.

Según la UNICEF si todos los niños y niñas fueran alimentados exclusivamente con lactancia desde el nacimiento, sería posible salvar cada año aproximadamente 1.5 millones de vidas en el mundo. Y esas vidas no sólo se salvarían, sino que mejoraría sus condiciones actuales, debido a que la leche materna es el alimento perfecto para el niño durante los primeros seis meses de vida en forma exclusiva y hasta los dos años en forma complementaria.

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