Ejercicio en tu embarazo

Preparación física para el nacimiento de tu bebé.

La flexibilidad y fortaleza, además de la resistencia que requerirá tu cuerpo, pueden mejorar si realizas algunas rutinas que te prepararán físicamente para el nacimiento de tu bebé. A veces, el ejercicio puede enseñarnos mucho sobre las capacidades de nuestro cuerpo.

El ejercicio es una actividad que nos hace sentir bien, nuestra actitud ante la vida se transforma y tenemos ganas de hacer muchas cosas, además de atraer muchos beneficios para la salud y de que ayuda a aliviar el estrés que puede causar el parto.

Para que el nacimiento de tu bebé se realice en las mejores condiciones posibles, deberás procurar estar en forma, lo que ayudará a mejorar el tono muscular de ciertas partes de tu cuerpo. Implementa desde ahora algunas rutinas de ejercicios que han de apoyarte en la preparación para ese momento especial que es el traer una vida al mundo.

Algo adicional y apreciado por las mamás, es que el hecho de que hacer ejercicio puede ayudar al cuerpo a recuperar su forma después del nacimiento de un bebé. El ejercicio nos ayuda a confiar en las capacidades de nuestro cuerpo y nos permite tener confianza en la recuperación.

Incorporando el ejercicio a nuestra vida

Debido a las múltiples actividades en que se ocupa la mujer moderna, a veces puede ser difícil incorporar una tabla de ejercicios que podamos cumplir a cabalidad diariamente. Sin embargo, te daremos algunas sugerencias que podrán apoyarte durante tu embarazo y te mantendrán en forma.

Ciertas rutinas se enfocan a fortalecer el suelo pélvico mientras realizas actividades cotidianas como cepillarte el cabello; existen ejercicios para tobillos y pies cuando vas sentada en el transporte público, o actividades de estiramiento de la espalda mientras ves la televisión o lees.

Inicia tus rutinas de modo gradual.

Los ejercicios deberás comenzarlos de manera suave e incrementar la intensidad de los mismos de manera pausada, hasta donde lo sientas conveniente.

Oxigénate, respira profundo de manera rítmica, esto llevará sangre a aquellas partes que lo requieran. Los músculos se tonificarán y, posiblemente, sentirás algo de calor. En caso que experimentes algún calambre, incomodidad o dolor; si sientes que te falta aliento, detente y reinicia la rutina de forma más lenta. Considera que si te quedas sin aliento, tu bebé experimentará una falta del vital oxígeno.

Por ello, te sugerimos que si comienzas una rutina o tabla de ejercicios, lo hagas en periodos cortos, ya que la fatiga puede ser superior debido al embarazo. Además, toma en cuenta que el ejercicio no debe ser una obligación y sí una forma de vida que ofrezca frescura a nuestro mundo rutinario; debe ser divertido y hacernos sentir bien.

El ejercicio nos da vitalidad, nos hace sentir vivos y debemos mantener nuestras rutinas para que sus beneficios aporten salud y bienestar. Por ejemplo, ¿sabías que las endorfinas (hormonas que influyen en el sistema nervioso central) son liberadas cuando hacemos ejercicio?, éstas te levantarán el ánimo y cambiarán tu humor.

Las hormonas liberadas gracias a la actividad, te harán sentir relajada, mejorará la conciencia que tienes de ti misma y, de paso, el ejercicio te ayudará más a conocerte a ti misma.

Dolores de espalda generados por tensiones, calambres, estreñimiento, falta de aliento debido al embarazo, podrían ser aliviados de manera importante gracias al ejercicio. Te descubrirás llena de energía y vitalidad. Asimismo, el esfuerzo que representa el parto se reducirá y la recuperación será más rápida.

La práctica de ejercicio en la medida de lo posible, permitirá una oxigenación del bebé en desarrollo, estimulando su metabolismo, además de fortalecer sus tejidos, en especial cerebrales.

Algunas recomendaciones:

Las caminatas. Caminar es un ejercicio gratificante. Ponte ropa cómoda y pasea un par de kilómetros, esto beneficiará tu circulación y la digestión. Al momento que emprendas tu caminata, procura caminar erguida, con los hombros hacia atrás y la cabeza en alto. Es probable que al final del embarazo sufras de dolores de espalda, entonces habrá que acortar la distancia a recorrer.

Nadar. Es una de las mejores formas de ejercicio en el embarazo. Este deporte tonifica todos los músculos e incrementa la resistencia. Las posibilidades de tensión o calambres se reducen, evitando lesiones en los músculos. Existen clases de natación exclusivas para embarazadas.

Hacer abdominales. Lo menos recomendable. Este ejercicio tira de los músculos abdominales. Recuerda que en el embarazo los músculos que rodean tu pelvis y los abdominales se preparan para que el abdomen crezca, como efecto de la ampliación del útero. El tensar estos músculos puede afectar el que regresen a su normalidad después del parto. La idea es no forzar el abdomen ni distenderlo.

El baile. Es posible que disfrutes de la música y puedas dar algunos pasos al son. Sin embargo, no puedes hacer movimientos bruscos.

Yoga. Esta práctica disminuye la tensión y el estrés, además de que ayuda a mantener elasticidad. Incluso, el control de la respiración se hace eficiente. La concentración es otra de sus virtudes.

Trotar. No se recomienda correr ni trotar durante el embarazo. Este ejercicio somete a un trabajo muy duro a la columna, la pelvis, las caderas y las rodillas. Evítalo por el momento.

Viajes de aventura. La práctica de excursiones o viajes por el momento no son recomendables, debido al esfuerzo que representan. Recuerda que la progesterona relaja los ligamentos, los cuales permanecen distendidos, pues el cuerpo se prepara gradualmente para el parto. Las actividades que conllevan el cargar peso debes evitarlas a toda costa.

Algunas actividades contraindicadas. Esquiar, montar a caballo, pasear en bicicleta, pueden ser actividades que desequilibren el sano desarrollo del embarazo, y hay que evitarlas.

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