Duerme a tu bebé boca arriba

La muerte de cuna se sabe que está asociada a la incapacidad de los bebés para respirar.

La muerte súbita del lactante (o muerte de cuna) es un síndrome que conlleva el deceso de un recién nacido aparentemente sano. Es una realidad que no puede ser explicada clínicamente por una autopsia, ni por un análisis del sitio donde ocurre aunque sí se identifican ciertos factores de riesgo, como son: la hipertermia (temperatura alta), el nacimiento prematuro, la exposición al humo del tabaco y a los opiáceos así como acostar al bebé boca abajo para dormir.

Aunque no se conocen exactamente las causas que provocan la muerte de cuna, se sabe que está asociada a la incapacidad de los bebés para reaccionar ante la hipoxia (falta de oxígeno), de ahí que los hijos de madres fumadoras o que estuvieron expuestos al humo del tabaco durante su gestación o en los primeros meses de vida, tienen mayor riesgo.

Para entenderlo mejor, aclaremos: una persona normal reacciona ante la hipoxia con la generación de un ritmo respiratorio particular llamado boqueo. Es normal que en ciertas fases del sueño no haya movimientos; incluso que la respiración se detenga por algunos segundos, pero como el organismo humano tiene la capacidad de detectar la falta de oxígeno; cuando eso sucede echa a andar mecanismos que permiten recuperarla produciéndose el boqueo que conduce al ritmo respiratorio de inhalar y exhalar. Algunos bebés presentan una reducción en esta capacidad y mueren sorpresivamente.

Sobre esto, es importante señalar que la mayor incidencia de casos de muerte de cuna ocurre a partir del primero y hasta el sexto mes de vida, presentándose más en bebés de sexo masculino. Pruebas de laboratorio con roedores indicaron que las hembras tienen mayor capacidad para resistir la hipoxia que los machos, con una similitud de casi uno a uno de lo que se ve en humanos.

Este tema requiere más estudio, sin embargo, todo parece indicar que una medida eficaz para prevenir la muerte súbita del lactante es acostarlo boca arriba para dormir. Con esta sencilla medida, impulsada mediante una campaña publicitaria, se redujo a la mitad la incidencia de muerte de cuna en Estados Unidos en la década de los ochentas. Estudios recientes recomiendan amamantar al bebé al menos seis meses y el colecho (dormir junto a su madre), pues estas prácticas disminuyen significativamente el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. Además, todas las madres deben tener especial atención en el cuidado de su salud, asistir a la consulta prenatal con regularidad para prevenir el parto prematuro así como evitar fumar y asistir a lugares con humo de cigarro en el embarazo y durante la crianza.

Gabriela Oria
Especialista de TAD
en Educación Perinatal

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