Cuidados especiales

Tú recién nacido requerire cuidados especiales.

Para la pareja puede resultar algo muy preocupante el hecho que el personal médico le informe que su bebé recién nacido requerirá de cuidados especiales.

Sin embargo, lo mejor será escuchar las razones por las que dichos cuidados son necesarios, no significando necesariamente algo malo.

Investigaciones señalan que uno de cada diez recién nacidos necesita permanecer un tiempo determinado en la unidad de cuidados infantiles especiales.

El tiempo que el bebé permanecerá en dicha área varía entre pocas horas hasta varias semanas, según su condición (severidad del caso, peso, edad gestacional, etc.).

Un pequeño porcentaje de bebés ingresa por enfermedad a dicha área, cuyo objetivo es la de protegerlo y ayudarlo a superar los peligros que amenazan su salud; se le alimenta y mantiene con todo lo necesario para reducir los riesgos.

Bebés con bajo peso

Los bebés que nacen con falta de peso pueden tener graves problemas de salud durante los primeros meses de su vida, con el riesgo de sufrir incapacidades a largo plazo.

Sin embargo, los avances logrados en el área de cuidados médicos para recién nacidos han reducido considerablemente la cantidad de muertes infantiles resultantes de esta condición.

A pesar de todo, todavía existe un pequeño porcentaje de bebés que padecen problemas como retraso mental, parálisis cerebral y problemas con los pulmones, la visión o el oído.

En general, cualquier bebé que tenga un peso menor a dos kilogramos en el momento de su nacimiento es más pequeño de lo normal, por lo que requerirá de cuidados especiales.

Existen dos categorías de bebés:

Pequeños para su fecha. Los bebés pequeños para la fecha en que arribaron al mundo, son los que nacen al terminar el ciclo de gestación, pero que pesan menos de lo normal. Estos bebés pueden presentar problemas distintos de los prematuros.

Prematuros. Los pequeños nacidos antes de tiempo (también llamados bebés prematuros), son aquellos que no completan el número de semanas (semana 35 del embarazo). Cuanto antes nace un bebé, menos probable es que pese lo suficiente y mayor es el riesgo de que tenga problemas de salud. El bebé no estará preparado para la vida en el mundo exterior y requerirá de cuidados especiales.

Chiquitos y prematuros. Hay una tercera categoría que incluye a algunos bebés que son prematuros y también de poco crecimiento, quienes corren el riesgo de experimentar muchos problemas vinculados a su bajo peso.

Los riesgos que se presentan

Si los órganos del bebé no están bien desarrollados, presentará problemas respiratorios, de alimentación y de regulación de su temperatura corporal, además de ser vulnerable a las infecciones.

Asimismo, podría sufrir de hipoglucemia (bajo nivel de azúcar), condición que puede llegar a producir lesiones cerebrales si no recibe el tratamiento adecuado. El pequeño requerirá de cuidados especiales, incluyendo el suministro de hierro y calcio, en caso de presentar deficiencias de estos minerales.

Las necesidades especiales

Gracias a la tecnología disponible, y las investigaciones y conocimientos acumulados, actualmente los bebés prematuros y los “pequeños para la fecha”, o los que nacen con determinada enfermedad o inhabilidad, tienen muchas más posibilidades de prosperar que hace algunas décadas.

Nuestro aprendizaje sobre los bebés ha avanzado de manera importante, por lo que las unidades de cuidados especiales siempre ofrecerán una expectativa razonablemente buena.

Si un bebé es demasiado débil o muy joven para poder chupar y necesita alimentación con tubo, o si tiene ictericia y precisa de un tratamiento de fototerapia, la unidad de cuidados intensivos infantiles del centro de maternidad cuidará de él.

En el caso de que sea muy prematuro o esté muy enfermo, necesitará los cuidados de personal especializado apoyado con tecnología de punta que ofrecen las unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN).

La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales

En situaciones especiales los recién nacidos necesitan de cuidados especiales que requieren de un área especial del hospital denominada Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). La UCIN combina tecnología avanzada y profesionales de la salud capacitados para brindarles los cuidados necesarios.

La atención es altamente especializada y pueden ayudar a sobrevivir a los bebés prematuros más pequeños (aquellos que nacen a los 24 o 25 días de gestación y cuyo peso no rebasa los 450 gramos). Este tipo de unidades suelen estar en los grandes hospitales regionales, más que en los locales.

Por ello, si la mamá da a luz de manera muy prematura, lo mejor que sea llevada a una UCIN, aunque no lo haya pensado ni contemplado. La ambulancia que realice el traslado deberá llevar el equipo necesario (incubadora), inmediatamente después de su nacimiento.

Tal vez esto genere ansiedad en ambos padres, pues el llevar al bebé lejos de casa no es algo que se hubiera previsto.

La ambulancia suele estar preparada para ello, y suele ser cómoda y acogedora. Los padres pueden acercarse al pediatra responsable para que les explique con detalle las necesidades especiales de su bebé, y la manera cómo pueden contribuir.

Mucho amor a tu bebé.

Una gran mayoría de las UCIN motivan a los papás a participar en los cuidados diarios de sus hijos. Muchas disponen, incluso, de habitaciones para que puedan estar con ellos el máximo de tiempo posible.

Si te hallas en estas circunstancias, abrazar y dar mucho amor a tu bebé es fundamental. Hay que abrazarlo y sentir su piel al desnudo, porque esto facilita su proceso de desarrollo.

Los bebés demasiado prematuros tardarán más tiempo en cobrar fuerza para salir de la incubadora. Como padres, lo mejor será predisponerse para reducir la ansiedad que esto puede crear.

Además del trabajo de los especialistas, el papel de los papás es fundamental para ayudar en la recuperación del bebé.

  • Las caricias, abrazos, dentro y fuera de la incubadora, son necesarias.
  • Tu presencia continua con el bebé es fundamental.
  • Pon toda tu atención en el cuidado del bebé. Solicita apoyo de las enfermeras para que te ayuden a alimentarlo, lavarlo y cambiarlo. Los lazos de unión entre tú y el pequeño se fortalecerán.
  • Ofrécele el mejor alimento posible: la propia leche; exprímela y ofrécela al pequeño a intervalos regulares.
  • El calostro y la leche materna contienen sustancias nutritivas indispensables para el bebé. Los prematuros que se alimentan con el calostro y la leche de mamá, ayudan al desarrollo del pequeño, como si este aun permaneciera en el útero.
  • Pide ayuda, no te abandones a la ansiedad, la preocupación o el sentimiento de ignorancia. Pregunta y aclara todas tus dudas.

Conoce a los responsables en la UCIN

Estos son algunos profesionales de la salud que se ocupan de los bebés:

  • Neonatólogo
  • Terapeutas respiratorios
  • Terapeutas ocupacionales
  • Dietistas
  • Especialistas en lactancia
  • Farmacéuticos
  • Trabajadores sociales, entre otros.

Algunas condicionantes de ingreso a la UCIN

Al examinar individualmente cada caso, los bebés prematuros y los “pequeños para la fecha” serán trasladados a una unidad UCIN.

Las unidad de cuidados intensivos recibirá casos que cumplan con ciertos parámetros y condiciones: que nazcan con un peso menor de un kilo y medio; el nacimiento se ha dado antes de las treinta y cuatro semanas; los bebés presentan graves problemas de tipo respiratorio (síndrome de insuficiencia respiratoria o enfermedad de la membrana hialina); sufren asfixia al nacer (insuficiencia fetal); presentan convulsiones, ictericia que requiera de sustitución de sangre, o el Síndrome de abstinencia (cuando la madre ha sido adicta a narcóticos).

Aún no hay comentarios

Dejar tu comentario