Cuidados del Recién nacido

Los recién nacidos requieren atención esmerada desde su nacimiento.

Las calificaciones de Apgar y Silverman (que dicta el Pedíatra tras la evaluación inicial), la somatometría: es decir el peso, la talla, las medidas de cráneo, tórax y abdomen, perímetro de brazo y pierna, los dos segmentos (superior e inferior) y la longitud del pie, que servirán de base para determinar la calidad de su crecimiento posterior.

Es necesario recordar que los bizcos, el hipo, la respiración ruidosa, rápida, superficial o ruidosa, los estornudos “en salva” (varios estornudos seguidos, en varias ocasiones al día), los sobresaltos, los temblores ocasionales de manos, pies o barbilla SON NORMALES y no deben causar alarma.

Temperatura:

la temperatura de los bebés oscila entre 36.5 y 37.5 en la piel, es recomendable medirla 2 veces al día, especialmente en climas fríos y abrigarlo o abrazarlo piel con piel, además de darle algún líquido caliente para normalizarla si es menor; si es más alta: basta con hidratarlo, descubrirlo o darle un baño.

Cuidados del cordón umbilical:

El cordón umbilical es el sistema de nutrición y desecho fetales, al ligarlo o pinzarlo, pierde su función original, tiende a secarse (momificarse) a los pocos días de nacido y suele desprenderse entre los días 5 y 10 (algunas veces, en niños prematuros: tarda más en caerse), con un poco de sangrado (es decir: “manchas sanguíneas” en la camiseta o pañal, basta con aseo con agua y jabón y aplicación de algún antiséptico por 2 a 3 semanas.

Baño:

El cuidado de la piel de los bebés es relativamente sencillo: hay que bañarlos diariamente (aunque no pasa nada si se bañan cada tercer día), preferentemente con jabón neutro, y aplicarles en la piel una crema especial para bebés o hipoalergénica (existen en el mercado diferentes marcas). La mayor dificultad puede ser la temperatura del agua, existen diferentes métodos para encontrar la temperatura ideal, sin embargo: templada es lo correcto.

Aseo de genitales:

No solamente durante el baño se deben asear los genitales, sino cada vez que evacúe y se ensucie mas allá del periné (piso pélvico), especialmente en la niñas pues se contaminan fácilmente la vulva, introito vaginal y meato urinario y a veces en los niños, el excremento cubre totalmente el pene, por ello, si esto ocurre hay que asearlos con agua y algodón, cuantas veces sea necesario.

Luz, temperatura y ruidos ambientales:

Durante la vida fetal, el feto se desarrolla en oscuridad a temperatura de la madre por ello no requiere de sus sentidos, pero al nacer lo invade una fuente de luz muy intensa es por eso que se recomienda tener una luz tenue, indirecta para los períodos de alerta y un ambiente térmico adecuado confortable. Como feto es capaz de escuchar los latidos del corazón de mamá, la voz de ella, de papá y de los hermanos o familiares cercanos, la música y algunos sonidos cotidianos (canto de aves), se recomienda no disminuir el volumen al grado de casi silencio ni subirlo pues se puede alterar.

Tacto, masajes o ejercicio:

Los recién nacidos son muy sensibles al tacto, se reconfortan cuando se les toca y se pueden estimular con masajes suaves con la yema de los dedos, sin presionar, solo tocándolos, además se les pueden ejercitar músculos y articulaciones haciéndoles ejercicios de flexión y extensión de cuello, espalda, brazos y piernas sin forzarlos.

Existen quizá algunas otras dudas que puedan surgir después de leer estas líneas, la única forma de tener experiencia es cuidando bebés, si son los nuestros mucho mejor. Seguir éstas recomendaciones hará de tu bebé un niño sano y de ustedes padres con la experiencia necesaria para el correcto cuidado de un bebé.

DR. RAUL VIZZUETT MARTINEZ
Pediatra Neonatologo
Especialista invitado

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