Cuando tu pequeño se revela

La rebeldía afecta a la armonía de la familia.

La rebeldía es un conflicto común en la educación de tu niña o niño que afecta a la armonía de la familia. Existen edades y etapas en el desarrollo infantil en que la rebeldía no es sólo común, sino esperada. Dichas etapas traen consigo un proceso de cambio y adaptación, así que no te preocupes si tu pequeño llega a mostrar conductas calificadas como rebeldes, cuando realmente lo que puede estar manifestando es una resistencia natural ante algún cambio o, incluso, una resistencia necesaria para el desarrollo de su personalidad.

Las etapas en donde es posible que encuentres este tipo de resistencias son:

  • Al año de edad aproximadamente, cuando tu bebé descubre la palabra “NO” y su significado. En este momento de la vida se inicia un proceso importante de identidad y diferenciación respecto de ti, en el que poder ejercer el NO será importante para él, ya que le dará la posibilidad de comenzar dicho proceso de diferenciación para, posteriormente, conformar una identidad.
  • La llegada de un hermano provoca un movimiento familiar importante al cual el niño se adaptará. Por lo que, probablemente, tratará de identificarse con este nuevo miembro de la familia, el cual demanda más atención, para adquirir sus beneficios; algo comúnmente calificado por algunos como una conducta rebelde u oposicionista.
  • Durante el entrenamiento del control de esfínteres, tu niño puede tender, con mayor frecuencia que en otras etapas (como en la adolescencia), a manifestar ciertas conductas oposicionistas, debido a que está empezando a adquirir un grado de autonomía que lo llevará a probar hasta dónde puede controlar al mundo y a quienes le rodean, especialmente a los papás.
  • Cualquier cambio significativo en la vida de tu niño puede provocar momentos de rebeldía, por ejemplo, un cambio de ciudad o de casa, la pérdida de una persona cercana, un divorcio, etc. Esto sucede debido a que el pequeño siente que pierde el control y actuará el enojo que esto le provoca.

Para que la manifestación de rebeldía se atenúe o se detenga es necesario poner límites claros y consistentes, congruentes y cálidos en todas las etapas de la vida del niño. La ausencia de límites es una de las principales causas para que la rebeldía se vuelva parte del carácter o personalidad de tu chiquito.

Los niños aprenden lo que viven; por ejemplo, si observan que los papás se rebelan ante la instrucción de la directora del colegio, es posible que se identifiquen con este tipo de conductas y las hagan propias.

Considera entonces que el predominio de relaciones cariñosas, amorosas, cálidas, capaces de contenerse y ser consistentes, provocará el desarro-llo de una personalidad saludable en tu hermoso bebé.

Claudia Rule, psicóloga

Miembro de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM)

www.spm.org.mx

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