Crecer dentro de un matrimonio sano, les da a los niños bases para socializar y desarrollarse.

Gran parte de le economía mundial está basada en cubrir las necesidades de la familia.

El informe What do marriage & fertility have to do with the economy? comienza haciéndose la pregunta ¿Por qué importan el matrimonio y la natalidad? a lo que responde con cuatro hechos investigados:

  • Los niños criados en familias tradicionales, basadas en el matrimonio, son más propensos a adquirir el capital humano y social necesario para convertirse en trabajadores productivos y equilibrados.
  • Los hombres que contraen matrimonio y permanecen en él, trabajan más, mejor, y ganan más dinero que los solteros.
  • Las naciones que deseen disfrutar de un robusto crecimiento económico a largo plazo y de la viabilidad del estado de bienestar deben mantener tasas de natalidad sostenibles, al menos de dos niños por mujer.
  • Sectores clave de la economía moderna, desde los productos del hogar a los seguros o la alimentación, tienden a obtener más beneficios cuando los hombres y las mujeres se casan y tienen hijos.

Es interesante preguntarse el porqué de estas cuatros afirmaciones, veamos:

  • El niño educado en una familia tradicional aprende por ósmosis lecciones de vida fundamentales: se vive en familia relacionándose con otras personas, se aprende que el trabajo es necesario en la vida, aunque sea por ver cómo papá y mamá trabajan, fuera y dentro del hogar; y descubren como se compatibilizan las tareas del trabajo con las recreativas. No tienen que darle clases magistrales, lo aprende en la vida cotidiana de la familia. Este niño en su edad adulta vivirá de esta forma y será una pieza clave para la sociedad a la que pertenece.
  • Los hombres casados tienen motivaciones más fuertes para trabajar: hay unos seres queridos a quienes cuidar y sostener, y no se trata sólo de cubrir las necesidades personales; por ello en su trabajo ponen más de sí mismos, porque hay expectativas y proyectos que satisfacer. Para ellos el trabajo es fuente de beneficio para cubrir las necesidades familiares.
  • Hay razonamientos elementales. Una tasa de natalidad equilibrada permite que una nación se sostenga. Si dejan de existir ciudadanos de ese país, tarde o temprano desaparecerá. El que una mujer tenga al menos dos hijos asegura la perdurabilidad de esa sociedad.
  • Y finalmente se descubre que gran parte de la economía mundial está basada en cubrir las necesidades de la familia: alimentación, vestidos, ocio, seguros…Por ello la economía de una nación se ve afectada seriamente cuando disminuye el número de familias basadas en matrimonios estables.

Lic. Nieves Horcajadas,

especialista de TAD en Educación, Desarrollo y Familia.

www.tad.org.mx

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