Crear y fortalecer los lazos

En contacto con el bebé.

Papá y mamá han de considerar que desde la concepción, el vínculo entre ese ser y sus padres se empieza a crear. Desde los cinco o seis meses de embarazo, el bebé puede “escuchar” en el vientre de mamá, los sonidos del exterior. Él percibirá cada vibración y poco a poco podrá reconocer la voz de mamá o papá.

El lazo familiar se crea desde ése momento, cuando tu voz empieza a generar reacciones en el pequeño. Antes de nacer podrá distinguir las voces; seguramente la voz grave del padre o la delgada voz de mamá, se harán familiares para él.

Por ello, algunos consejos podrán fortalecer esos lazos entre el bebé y sus padres. Ambos miembros de la pareja podrían participar de sencillos ejercicios para que el vínculo entre ellos y su bebé se haga cada vez más fuerte.

Un breve masaje en el vientre de mamá puede ser gratificante para ella y para el bebé, y tú podrás experimentar esa sensación inigualable de sentir a tu pequeño, quien seguramente realizará algunos movimientos gracias a la estimulación que ejerces.

Una voz amorosa, que le habla y le platica, permitirá a tu bebé ir desarrollando el reconocimiento de tu voz, además de sentir el cariño y el amor que le expresas. Asimismo, el latido de su corazón puede ser escuchado a través de los modernos equipos que suelen utilizar los especialistas, o tú puedes utilizar un tubo de cartón –como el que se utiliza en los rollos de papel higiénico– para escucharlo, aplicándolo directamente en el vientre y acercando la oreja en el otro extremo.

Un parto en pareja

Tú y tu pareja deberán discutir lo mejor para que tu bebé nazca con todas las condiciones necesarias. Por ello, es necesario hablar sobre qué clase de parto desean, pero sin imponer decisiones, además de buscar la posibilidad de tomar un curso de preparación antes del advenimiento del pequeño.

Habrá que explorar la posibilidad de tomar unos días en el trabajo, si esto cabe o es posible. En algunos países es un derecho laboral el que el padre acompañe a su pareja y a su bebé recién nacido por un periodo determinado. Sin embargo, esta posibilidad no existe en todos los casos, por lo que habrá que buscar la manera de negociar un permiso para obtener unos días libres.

Ser papá es una de las experiencias más hermosas que has de vivir, y atestiguar el nacimiento de tu bebé es algo que jamás olvidarás.

Un trabajo en equipo

Las visitas al ginecólogo serán muy importantes en el proceso. Se sugiere que siempre vayan ambos papás, pues la experiencia y las responsabilidades derivadas suelen compartirse por igual. Ahí, el especialista podrá hacer una ecografía o un ultrasonido, y deberá explicar detalladamente cada característica que se relacione con el sano desarrollo del bebé.

Ambos deberán informarse y discutir sobre todo lo relacionado con el embarazo, sus fases, sus bemoles y todo lo que se requiera, y poder empezar a planear el parto, contando para ese momento con todas las previsiones posibles.

La decisión del nombre del bebé deberá ser consensuado, de tal suerte que papá y mamá estén contentos. Es importante considerar nombres que no sean una moda o que puedan generar problemas en el futuro. El nombre da personalidad y permite crear los primeros vínculos con tu bebé, incluso antes de nacer.

Algunos retos que deberán tener en la agenda son los relacionados con los trámites administrativos que se han de realizar para que el nuevo miembro de la familia tenga todos los derechos que le corresponden en la vida en sociedad.

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