Comunicación y crianza

¿Qué le decimos a nuestros hijos?

El desarrollo de la crianza es posible por la comunicación. Los hijos comienzan y desarrollan la socialización en sus diferentes niveles con y en la comunicación que se gesta en su ámbito familiar. La comunicación y retroalimentación familiar les dice quiénes son, cómo son, hasta dónde son ellos y dónde comienza el otro; las diferencias con los otros, qué se espera de ellos y qué no; qué están percibiendo de ellos sus seres más cercanos y qué percepción tienen ellos de sus padres.

Padres e hijos se comunican de varios modos, destacan:

  • La edad de ambos
  • La idea que tiene el padre de la comunicación parental
  • El nivel de conciencia que tiene el padre sobre la importancia de una comunicación clara, directa y congruente con sus hijos.
  • El contexto de vida que construye día a día a los integrantes de la familia y que da sentido de continuidad a la forma en que se vive en y con la familia.
  • La generación de espacios en los que se da la comunicación, lo que implica la organización y dinámica de la misma.
  • El contexto ocupacional actual de padres e hijos, así como de otros integrantes que haya en la familia (si es el caso).
  • La situación o situaciones que afronte la familia. La dinámica de la comunicación es diferente si la familia está pasando por una situación económica crítica, la pérdida de algún integrante o alguna circunstancia en especial (miembro con discapacidad, enfermedad grave o accidente).
  • La relación que tienen padre e hijo y su relación con los demás miembros de la familia.
  • La interpretación que padre e hijo hacen de los mensajes que intercambian.
  • La responsabilidad con la que el padre toma los mensajes que envía, y la que hace de los que recibe.
  • Los mensajes implícitos entre los integrantes de la familia (ejemplo, la obediencia a las figuras de autoridad, la distribución de las tareas/funciones que corresponden a cada miembro).
  • El mensaje implícito que la familia ha construido de sí misma como grupo familiar (ejemplo, familias encabezadas por sólo uno de los padres). Los miembros reconocen al jefe de un hogar por ser la persona más importante del grupo: aquella que está presente regularmente en el hogar y quien es, además, la que toma las decisiones o es el principal soporte económico.

Invito a los lectores a que reflexionen sobre la posición y rol que ocupan en su familia: qué están haciendo y cómo están construyendo los vínculos que personifican la comunicación personal y familiar; pues de ella depende el desarrollo óptimo de los miembros en otros espacios y contextos relacionales (escuela, trabajo, la pareja) y la forma en que se viven y disfrutan (o no) los momentos con los otros.

Aleida Guajardo
Psicoterapeuta de CIPABE,
Especialista en fortalecimiento del vínculo Materno/Paterno

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