¿Cómo sobrevivir al dolor? pérdidas gestacionales

El vínculo madre-hijo se establece más allá de que el bebé sea buscado, querido, esperado o no.

El tema de las pérdidas prenatales derivadas de una decisión personal o de una situación espontánea, es un tema delicado desde el punto de vista de la experiencia emocional y los efectos psicológicos que se generan al interior de quien la vive. Desgraciadamente, las pérdidas gestacionales son un evento muy frecuente, como nos explica la especialista en el tema, Maricarmen Alva: “1 de cada 4 embarazos no llegan a término. Sobrevivir al dolor que provoca esa pérdida, sin importar la historia que haya detrás, suele ser un proceso complejo y distinto en cada persona”.

De acuerdo con investigaciones médicas internacionales, después de una pérdida gestacional, la mujer puede presentar dificultad para sobrellevar los sentimientos generados por esta ´ausencia´: “existe una tendencia a la continua negación, hasta el punto en que dichas emociones no resueltas y no enfrentadas en forma sana pueden manifestarse en depresión, angustia, aislamiento, trastornos de la alimentación, del sueño, disfunciones sexuales, autoestima baja, entre otros”, señala la presidenta del Instituto para la Rehabilitación de la Mujer (IRMA), institución en donde se acompaña y se atiende profesionalmente, a toda persona que se encuentra en un proceso de duelo, derivado de la pérdida de un bebé que no llegó a nacer.

La mayoría de las personas podrían pensar que el hecho de que el bebé muera al nacer o no llegue a término, produce menos dolor porque no hubo el tiempo “suficiente” de construir vínculos. Esto de ningún modo es así, abunda Maricarmen Alva, “desde el momento que inicia la vida humana, la mujer recibe una cantidad de mensajes hormonales de ese ser diminuto. Empieza a gestarse el vínculo madre-hijo, relación que va más allá de que el bebé sea buscado, querido, inesperado o no deseado. Es una pérdida muy difícil de entender, de compartir y de aceptar, de ahí que, en ocasiones, la herida se oculte por años. Las personas no entienden cómo una persona puede sentirse tan mal de no tener a un bebé que ni siquiera conoció; piensan que ya se les pasará, que lo van a superar en cuanto tengan otro embarazo (en el mejor de los casos). Por eso es importante que las personas que viven esta situación se atiendan oportunamente, que sane sus heridas en la medida de lo posible, que recuperen su vida y que no pierdan más de lo que ya han perdido”, concluye la especialista.

Érika Ortiz

1 Comment
  1. Ojalá pudieran ahondar más en el tema, no solo en la parte del duelo sino en la de la prevención y acceso a la información. Desearía que alguién me hubiese explicado al respecto hace siete años cuando perdí mi primer embarazo, y no enterarme hasta ahora (no por su website sino por una segunda pérdida) que he transitado caminos muy oscuros de depresión e incluso pensamientos suicidas por un duelo que se quedó en la etapa de negación y que me hace sentir tan culpable como mala mamá. Somos una de cada cuatro embarazos y hace falta mucha más información al respecto y hablar del tema y todo lo que implica.

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