¿Cómo prevenir caries en mi bebé?

Desde temprana edad una buena higiene bucal en nuestros bebés  ayudará a que obtengan una sonrisa sana en un futuro, pero ¿Cómo puedo ayudar a lograr este resultado si mi bebé aún no tiene dientes? ¿Es posible que tenga caries incluso antes de tener dientes? Lamentablemente es posible, debido a que los 20 dientes de leche de un bebé ya están presentes en las mandíbulas al nacer.

Muchos odontólogos recomiendan una visita inicial antes de que nuestro bebé cumpla un año para asegurarnos de que tanto dientes como encías  están siendo cuidadas correctamente.

¿Cómo puedo cuidar correctamente la boquita de mi bebé?

En realidad es mucho más sencillo de lo que te imaginas, debes comenzar a limpiar las encías de tu bebé durante los primeros días después del nacimiento con una gasa o una toallita limpia y húmeda; Dicha limpieza deberá llevarse a cabo, como mínimo una vez al día después de alimentar a tu bebé para evitar la fermentación de la leche en sus encías. Al principio puede ser un poco molesto, pero con el tiempo el bebé se acostumbrará a tener la boca limpia.

¿Qué puedo hacer si ya comenzó con la dentición?

En esta etapa debes poner especial cuidado en limpiar sus dientes desde el primer día. Su esmalte es bastante frágil aún, por lo tanto, sus dientes aún están bastante propensos a los ácidos que las bacterias forman durante el proceso de fermentación. Para limpiarlos sólo es necesario frotarlos suavemente con una gasa húmeda o un dedal de silicona especial para bebés.

Higiene durante la alimentación complementaria

A partir de este momento ya es recomendable limpiar su boquita después de darle alimentos ricos en carbohidratos como la leche, papilla de frutas, cereales, jugos, galletas, pan, arroz y, especialmente, por la noche después de cada amamantamiento o biberón, ya que cualquier alimento fermentable tiene potencial de generar caries.

Posteriormente, cuándo tu bebé cumpla su primer año ya puedes comenzar a limpiar su dentadura con un cepillo de cabezal pequeño y suave. No es recomendable que utilices pasta dental, aunque sea infantil, mucho menos si contiene flúor. Nuestra prioridad en esta etapa es el arrastre de la placa bacteriana, mediante un buen cepillado. El cepillado consiste en realizar movimientos hacia abajo desde las encías, puedes realizar dicha rutina frente a un espejo para que tu bebé vaya explorando el proceso y sepa cómo hacerlo posteriormente solo, pero siempre bajo tu supervisión.

Practica día con día estos consejos y verás como la boquita sana de tu bebé te lo agradecerá.

 

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