¿Cómo la madre le enseña a soñar a su bebé?

Ayudándolo a dormir bien.

“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.
Calderón de la Barca

Nos encontramos frente una de las relaciones más hermosas de la vida; una madre y su bebé. Ambos se están conociendo por primera vez; la madre tiene frente a ella todo un reto, enseñarlo a vivir, mientras que el bebé necesita “absorber” toda la información posible.

En un primer momento el bebé no es capaz de diferenciar el frío del hambre o del dolor, es la madre quién con su cariño y amor irá haciendo el esfuerzo por entenderlo y, poco a poco, írselo “explicando” al bebé. Pero, ¿cómo lo hace?, De la manera más simple y hermosa de todas; lo tomará en su regazo y con una voz dulce le dirá que le va a dar de comer, luego le tocará la pancita y le dirá que “le duele” y le dará un medicamento para el cólico, luego lo tapará diciéndole que hace frío, luego le cambiará el pañal y le irá ayudando a diferenciar el día de la noche, el sueño de la vigilia, le hará una rutina de sueño, por las noches le cerrará las cortinas de su cuarto, le cantará una canción, y su misma manera de interactuar será más pausada. En el día jugarán más, habrá más actividad; esta rutina la practicarán miles de veces pero no es la rutina por sí sola lo importante, sino el cómo se hace la rutina. La madre lo hará en la mayoría de las veces con una voz dulce, que irá explicando cada cosa, cada parte del cuerpo; así, el bebé con el tiempo irá diferenciando las partes de su cuerpo, las diferentes sensaciones e, incluso, irá distinguiendo poco a poco los estímulos externos como el día o la noche, el frío o el calor y los estímulos internos como el hambre y la saciedad, el dolor, etc. Todo este proceso une de manera especial al bebé con su mamá.

Es importante que la madre no se sienta demasiado abrumada por las exigencias de su bebé, ya que para la madre es un gran reto y, en ocasiones, puede sentir una gran presión, sobre todo una presión social por ser “una buena madre” o cumplir las expectativas que cree que los demás han puesto sobre ella. Si la madre está bajo mucha presión es probable que ella misma se bloquee y sea poco receptiva ante las demandas de su bebé; es por eso que la madre no debe ser dura con ella misma, ella debe saber que tiene toda la capacidad para ser mamá y darse tiempo para acoplarse a ese ser maravilloso que es su hijo. Si la madre está cómoda con su bebé, esta sensación de confianza y comodidad se la transmitirá a su hijo, y su hijo responderá con esa tranquilidad. Es una relación de dos y las señales que ambos se manden son vitales para la relación y su desarrollo.

En este intento por entender y conectarse con su bebé, la madre irá creando rutinas, por ejemplo es importante que procure bañar al bebé a una misma hora, esto irá ayudando al bebé a entender cuándo es la hora de dormir. Asimismo, el mismo baño será un proceso que le ayudará a relajarse, y será más fácil para ambos que el bebé se vaya durmiendo. Los seres humanos somos susceptibles a la rutina, nos ayudan para estructurar nuestra vida y nos permiten adecuarnos de una manera más sencilla, lo mismo pasa con los bebés, la rutina les ayuda a entender muchos de los procesos que viven.

Los bebés no conocen el tiempo pero irán distinguiendo que una vez que se bañan y son alimentados, la madre los acurrucará en su regazo y los arrullará, y poco a poco irán cayendo en un profundo sueño; esto se irá repitiendo, de ahí que sea importante ser consistentes en la rutina y, poco a poco, al igual que aprende lo demás, el bebé ira aprendiendo a dormir. Dormir es un proceso “instintivo” pero es la madre la que nos enseña a soñar, la que nos permite dormir de manera segura. Nos enseña a dirigirlo, a tranquilizarnos, a irnos soltando para poder dormir satisfactoriamente, sin miedo, y dando rienda suelta a que salga nuestro mundo interno durante el sueño.

Psic. Paulina Antón Hagman
Clínica de Asistencia de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM). www.spm.org.mx
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