Cómo atender las rozaduras por pañal

La rozadura o escaldadura ocasionada por el uso de pañal es una inflamación de la piel.

La rozadura o escaldadura ocasionada por el uso de pañal es una inflamación de la piel (dermatitis) generada por la acumulación de elementos como humedad, materia fecal, hongos o bacterias, residuos de jabón o detergente y temperatura corporal, los cuales lastiman a la epidermis y le ocasionan hinchazón, dolor, coloración rojiza y sensibilidad excesiva.

Prácticamente todos los recién nacidos, lactantes y bebés de hasta dos años de edad sufren rozaduras por pañal, aunque este problema también puede presentarse en niños mayores cuando padecen diarrea. Es un problema molesto, pero no es peligroso.

¿CÓMO SE MANIFIESTA?

  • La piel de nalgas y muslos del bebé luce inflamada y de color rojo. Al tacto, la parte afectada se siente un poco más caliente que en las regiones cercanas.
  • Ya que no puede hablar, el niño expresa su malestar llorando y mostrándose incómodo.
  • El carácter del bebé puede ser irascible cuando se le cambian los pañales, ya que su piel se encuentra muy sensible.
  • Suele haber falta de apetito.
  • La rozadura ocasionalmente presenta protuberancias o “granitos” rojos.

¿CÓMO ATENDERLO?

Se deben cambiar frecuentemente los pañales del bebé para reducir la humedad en la piel.

Es indispensable limpiar perfectamente la zona afectada con un algodón y agua tibia.

Después del baño y de cada cambio de pañal se debe aplicar generosa cantidad de aceite para bebé o una pomada que contenga óxido de zinc, petrolato, vaselina o algún otro medicamento recomendado por el pediatra para humectar y evitar que la orina entre en contacto con la piel irritada.

Se recomienda que el bebé permanezca sin pañal el mayor tiempo posible hasta que se alivien los síntomas.
Debe evitarse el uso de pañales rígidos o de toallitas con alcohol para limpiar, ya que esto sólo empeorará la rozadura y hará que el bebé se sienta peor.

En caso de que la irritación se deba a diarrea se deben realizar todos los cuidados antes citados, además de dar atención al problema gastrointestinal.

Si la rozadura no mejora considerablemente durante los siguientes 3 o 4 días, o en cualquier momento en que se detecte la presencia de granitos rojos, ampollas, protuberancias o descamación, lo mejor es acudir al pediatra.

Hay casos en que la rozadura es debida a que el bebé es alérgico o tiene piel muy sensible; en tales circunstancias, luego de la evaluación del médico, se puede recomendar un cambio de marca o dejar de utilizar detergente, cuando se trate de pañal de tela.

María Eugenia Arroyo García
Lic. en Trabajo social

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