Cambios en tu cuerpo

Todo lo que debes saber.

La situación hormonal que vives en tu cuerpo durante tu embarazo se verá afectada en pechos, cabello, dientes, encías. Para reducir dichos efectos tendrás que tomar algunas medidas con el objetivo de mantenerte en forma en la medida de lo posible. Las acciones que habrás de implementar incluyen un cambio de hábitos, lo que evitará de alguna manera el incremento de volumen en tu abdomen, además de cuidar más tu exposición al sol y las posturas que adoptes al caminar o ponerte de pie.

1- Los dientes

Durante el embarazo, los problemas buco-dentales son algo común. Los cambios hormonales hacen que la placa y las bacterias aumenten, que se debiliten las encías (gingivitis) o que se padezca un exceso de salivación. El incremento del riego sanguíneo y el alto nivel de progesterona ablandan los tejidos corporales, coadyuvando al sangrado de la encía.

Para evitar todos estos problemas son imprescindibles el calcio, el fósforo, las vitaminas B, C, D y las proteínas de calidad, ya que además de favorecer la correcta evolución del bebé en gestación, evita cualquier tipo de alteración en la salud dental de la madre. No olvides que la visita al dentista es necesario para reducir el riesgo de infecciones, éste debe estar enterado de tu embarazo, para evitar el uso de radiografías.

2- Cuidados de la piel

Tu piel sufrirá algunos cambios que podrían causarte desconcierto. Es mejor que lo observes y aceptes que es parte del embarazo. Por un lado, mejorará su flexibilidad, pero se hinchará ya que retendrá mayor cantidad de humedad, debido a la cantidad extra de hormonas que produces. También se presentará más lozana, menos grasosa y con menos tendencia a tener granos.

La sangre extra que circula por tu cuerpo también hace de tu piel más brillante. Por otro lado, si padeces acne, éste puede empeorar, algunas zonas pueden volverse secas y escamosas, además de que podría aparecer algo de pigmentación oscura en tu cara.

Cuidados

El jabón suele eliminar algunos componentes grasos naturales de tu cuerpo, lo mejor es usarlo con moderación. Utiliza loción para bebé, jabón o gel con glicerina. El permanecer demasiado tiempo en el baño puede deshidratar la piel, aparte del uso de agua caliente, que también la reseca. Existen diversos aceites benéficos para la piel y dejan una película protectora que la mantiene flexible e impide su deshidratación. El maquillaje también protege y te mantiene hidratada.

Acné

Si tienes la tendencia previa a tener brotes de acné antes de tu periodo, es probable que este fenómeno se incremente durante el primer trimestre del embarazo, estimulando las glándulas sebáceas de la piel. Procura mantenerla limpia utilizando un limpiador especial, dos a tres veces durante el día. Esto reducirá la posibilidad de nuevos brotes. El uso de cremas antisépticas puede ser de ayuda; no te los aprietes porque esto extenderá la infección en la piel.

Pigmentación

Ésta se debe a niveles elevados de progesterona y estrógenos que generan una mayor producción de melanina. Esto causa que se produzcan algunos cambios en la pigmentación de tu piel: se presentan pecas, lunares y se acentúa el color de la aureola de los senos. También se oscurecen algunas regiones de tu cuerpo como los genitales, el interior de los muslos, las axilas, etcétera. Asimismo, aparece una línea negra bajo el centro del estómago, que señala la separación de los músculos abdominales por la expansión del útero. Esta pigmentación se aclarará gradualmente con el tiempo.

La luz solar puede afectar negativamente las zonas pigmentadas intensificando su color, o provocando enfermedades de la piel debido a la exposición excesiva a los rayos ultravioleta (UVA). Muchas mujeres han descubierto que se broncean con mayor facilidad durante el embarazo, pero se desconoce si hay alguna afectación al bebé en gestación. Por ello, te recomendamos evitar las quemaduras solares, protegiéndote contra ellas.

Manchas del embarazo

Conocidas también con el nombre Cloasmas, genera una “mascara” del embarazo identificada por la aparición de manchas de tonalidad marrón en el puente de la nariz, mejillas y el cuello. Los cosméticos serán tu única alternativa para disimularlas. Estas manchas tenderán a aclararse alrededor de los tres meses posteriores al nacimiento de tu bebé. En las mujeres de piel oscura, las manchas serán, por el contrario, pálidas en cara y cuello, que también desaparecerán después del proceso del embarazo.

Vasos sanguíneos dilatados

En el embarazo las conocidas venillas del cuerpo suelen notarse más: se dilatan con rapidez bajo el calor y se contraen con el frío. Los vasitos sanguíneos pueden romperse sobre todo en la cara y las mejillas. Esto tampoco representa nada importante, pues el cuerpo se encargará de desaparecerlas un tiempo después del parto.

Piel estriada

Las estrías son atrofias cutáneas en forma de líneas de color rosaceo o amoratado. Se localizan preferentemente en la pared del vientre, caderas, glúteos, piernas, muslos, brazos, espalda y senos. En realidad, existen por un estado relacionado con la descomposición de la proteína de la piel, teniendo como respuesta la ruptura y mala calidad de las fibras de la dermis. Existen pocas probabilidades de que algún producto evite su aparición, ya que es una problemática generada por los altos niveles hormonales.

La piel elástica corre menos posibilidades de evidenciar la ruptura de la piel, cuando una mamá aumenta de peso. Las estrías suelen aclararse después del embarazo, disminuyendo también en su tamaño hasta convertirse en rayas difíciles de notar.

Uso del maquillaje

Recuerda que el tono de tu piel puede cambiar por el embarazo, por lo que habrá que implementar una serie de adecuaciones en la manera como acostumbras a maquillarte. La idea es apoyarse en los productos cosméticos que nos ofrece el mercado para no perder la belleza.

Piel reseca. Si tu piel se escama por la resequedad que podría sufrir tu piel (aunque es muy raro que ocurra), lo mejor es abandonar el maquillaje, procurando hidratar la piel. Puedes aplicarte una base de maquillaje oleosa y un poco de polvos para evitar la pérdida de humedad. El uso de cremas hidratantes también impide la pérdida de humedad.

Piel grasosa. El uso de lociones astringentes, base de maquillajes sin aceite, y polvos traslúcidos, pueden ser de utilidad para combatir la piel grasa.

Tono de piel intenso y aparición de las venillas. Una capa de maquillaje mate tenue extendida sobre tus mejillas puede ayudarte. Cuando esté seca, cúbrela con una base y algo de polvos traslúcidos.

Ojeras. Una fina capa de maquillaje en las ojeras puede ayudar. Es importante utilizar el color apropiado para cada tipo de piel. Existen para cada ojera un producto con una textura y cobertura apropiada. Puedes elegir un maquillaje con uno o dos tonos más claro que el color de tu piel. Luego, aplica tu maquillaje normal, diseminándolo bien para que no se note el primer maquillaje.

Las arrugas. Cuando tu piel es más seca de lo normal, es mejor que dejes de usar productos como sombras brillantes en los ojos, bases de maquillaje muy pesadas y polvos de color, porque las arrugas se evidenciarán.

3- El cabello

Los cambios sufridos por las alteraciones hormonales también tendrán un efecto en tu cabello. Notarás algunos cambios y querrás hacer algo para solucionarlo. Habrás de tener un especial cuidado con los tintes, champús y acondicionadores, debido a que están hechos con múltiples sustancias químicas que no son del todo recomendables durante tu embarazo.

Comenzamos con algunas consecuencias del exceso hormonal que estás generando en esta etapa de tu vida. El nivel elevado de dichas hormonas puede romper con el ciclo normal de crecimiento y caída del cabello. Con el embarazo se ha observado que el cabello crece, después del parto se pasa a un estado de reposo y finalmente pierdes cabello. El periodo de pérdida de cabello se puede prolongar al grado de generarte preocupación de padecer calvicie, pero te confirmamos que eso no sucederá.

En efecto, la caída del cabello se puede prolongar hasta dos años, pero no hay pruebas de que esto signifique que quedarás calva. En realidad, el cabello que perdiste es el que hubieras perdido durante los 9 meses que duró el embarazo.

Lo mejor en esta etapa es cortar el cabello de modo que te sientas cómoda, o utilizar un champú suave cuando lo laves. Date un masaje en el cuero cabelludo hasta obtener espuma y déjalo durante 30 segundos.

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