Autismo

¿Cómo identificarlo?

El autismo ha sido una de las psicopatologías más complejas, existen un gran número de teorías que buscan dar una explicación del tema pero que aun no pueden dar una explicación convincente la mayoría de ellas.

El 2 de abril es considerado el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una jornada avalada por la Asamblea General de la ONU.

El autismo es un trastorno en el desarrollo del cerebro que comienza antes de los tres años y que deteriora la comunicación e interacción social de los afectados, causando un comportamiento restringido y repetitivo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), dependiendo de la precisión de los diagnósticos, puede haber hasta 21 autistas por cada 10,000 niños.

Divergencias explicativas

En la búsqueda del tratamiento y explicación de esta problemática existen diversas maneras de abordar el tema

¿Cuál podría ser una explicación convincente?
¿Se puede establecer una explicación convincente a partir de un aspecto del ser humano y desde ahí tratar de explicar convincentemente alguna problemática?
Este es uno de los errores más grandes que se han cometido en la forma de abordar el autismo y, con respecto a eso, la discusión se ha centrado en dos formas de intentar explicarlo, y cada una afirma ser la verdadera.

Por un lado, tenemos la perspectiva organicista psiquiátrica que busca explicar el autismo únicamente desde la perspectiva biológica, con hipótesis que van desde problemas en el funcionamiento cerebral o bioquímico hasta teorías que piensan que el autismo es de origen genético.

Pero aquí se presenta un problema

¿Por qué si se trata únicamente de un desorden cerebral o bioquímico no se curan los autistas?
¿Por qué siguen permaneciendo la mayoría de las conductas que fueron consideradas como incorrectas?
Esto nos lleva a pensar en el hecho de que quizá el autismo no sea una problemática únicamente de corte orgánico; es decir, hay también en el autismo algún problema de corte psicológico.

Entonces entramos ya en el área psicológica, y esto conlleva ciertos aspectos susceptibles de crítica.

En primer lugar, hay que pensarlo desde el hecho de que la explicación del autismo en psicología depende, en primer lugar, del área de la psicología bajo la cual sea atendido, ¿esto qué implicaciones tiene?

Las terapias cognitivas conductuales hasta las terapias psicoanalíticas, todas, al tener una visión distinta del autismo, tienen por lógica una intervención distinta ante la problemática; estas intervenciones no pueden ser complementarias y, en la mayoría de los casos, están en una oposición constante.

Esto causa que la mayoría de las personas con algún familiar con autismo no sepan a quien acudir, si con un psiquiatra o con un psicólogo, y si se deciden por acudir con un psicólogo

¿con que tipo de psicólogo acudir?
¿cuál es la mejor corriente?
¿cuál puede ayudar más?
Esto produce que un gran número de personas prefieran acudir con un psiquiatra, ya que la ciencia médica tiene más prestigio que la psicología.

Además, el psiquiatra en tanto un experto en las enfermedades mentales, puede diagnosticar y corregir el problema con mejores posibilidades.

La psiquiatría, una opción polémica

Pero la psiquiatría tiene antecedentes controvertidos, una parte que no se muestra al público, que se esconde entre las sombras, y tiene que ver por un lado con los tremendos intereses económicos que la industria farmacéutica logra en las enfermedades mentales, ya que el uso de medicamentos psiquiátricos arroja ganancias millonarias.

Por otro lado, la tremenda historia de abusos que la psiquiatría ha cometido con los pacientes considerados locos, la forma tan cuestionable como realizan sus diagnósticos, y la manera en que estos afectan la vida de las personas, de cómo las marcan para siempre y las condenan a ser medicadas por el resto de su vida o, en el peor de los casos, a ser encerradas en un manicomio.

La multidisciplinarieidad, la opción más viable Esto nos deja una enseñanza.

El autismo no puede ser explicado únicamente desde una sola disciplina.

Es necesario el impulso de diversas disciplinas para ofrecer la posibilidad de que se pueda trabajar en conjunto, y poder ofrecerles a los autistas y sus familias mejores tratamientos, que puedan brindarles una mejor calidad de vida.

Mientras no se logre la cooperación y el trabajo conjunto sólo se podrán ofrecer tratamientos parciales, sin posibilidad de mejorar de forma integral la vida de los autistas.

Es recomendable que los padres no se queden con una sola opción de tratamiento, sino que busquen un tratamiento integral por el bien del hijo.

Psic. Eduardo Contreras Merino
www.peiac.org
Teléfonos: 46.32.78.89

Aún no hay comentarios

Dejar tu comentario