¡Adiós a los calambres en el embarazo!

Muchas mujeres a partir del segundo o tercer trimestre de embarazo, sufren calambres nocturnos ya que hasta ese momento los músculos se relajan después de haber estado en tensión a lo largo del día. No hay nada más doloroso que levantarse en medio de la noche por este motivo, y no saber cómo controlar esta molestia; pero en realidad prevenir y combatir los calambres en el embarazo es mucho más sencillo de lo que te imaginas.

¿Cómo aliviar los calambres en el embarazo?

Estira las piernas

Mueve  los dedos de los pies hacia arriba y hacia abajo, suavemente hasta que notes que el músculo se relaja. También prueba hacer estiramientos rotando el tobillo lentamente hacia afuera y hacia dentro, de esta manera ayudarás a que vuelva la circulación a tu pierna y deje de doler el músculo.

Masaje en las piernas

Realiza un pequeño masaje frotando el músculo de abajo hacia arriba en pequeños movimientos circulares, puedes agregar una crema refrescante durante el masaje. Ésta te ayudará a aliviar el dolor mucho antes de lo pensado. No necesitarás más de 3 minutos para notar una mejoría y poder seguir durmiendo.

Elevación de piernas

Mantén siempre a la mano un cojín para poner los pies en alto cuando lo necesites, recuéstate boca arriba y pon los pies sobre el cojín, así ayudarás a la circulación en tus piernas, bajando el hinchazón y evitando espasmos.

¿Cómo puedo prevenir los calambres?

Expertos de maternidad en diversos medios, foros y asesorías nos han aconsejado lo siguiente:

Realiza pilates o yoga

Si tienes tiempo, realiza alguna de estas actividades previa autorización de tú médico, de lo contrario basta con estirar las piernas antes de ir a dormir. Es recomendable usar calzado cómodo, no sólo durante la realización de actividades, si no a lo largo del día para evitar la pesadez en piernas.

Baños con sales

Antes de ir a la cama, aprovecha para darte un baño de pies con agua caliente y sales, lo cual será un gran alivio para la hinchazón de pies y dolores. Sólo tienes que remojar tus pies durante unos minutos y posteriormente aplicar agua fría o una compresa helada para favorecer la circulación.

Si con alguno de estos consejos no logras prevenir los espasmos o aliviar los calambres, te recomendamos acudir con tu médico para juntos buscar una solución.

¿Conoces algún otro remedio que te haya ayudado? ¡Compártelo con nosotros!

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